sueño con mareas
me sueño mareada
porque el mundo es una calesita
-dicen-
que gira y gira
da vueltas y vueltas
hasta el último round
goes round, goes round
Bajo del ring: la parada del 105
/ Diaz Vélez y Gascón /
te veo al por mayor
porque soy bizca
domingo, 6 de diciembre de 2015
jueves, 26 de noviembre de 2015
Test para salir con Marga
Le pedimos al aspirante a margapretendiente que complete el siguiente formulario. Si cree que ninguna de las opciones responde su pregunta es probable que no sea el candidato ideal. Es de capital importancia que sea sincero y responda siguiendo sus indicaciones cardíacas por más que la respuesta sea obviamente "incorrecta":
1) ¿Comete errores ortográficos?
a) Nunca.
b) A beses
c) cienpre
2) ¿Se angustia recurrentemente?
a) Todos los días
b) Al menos una vez por semana
c) En las fechas patrias
d) No me angustio nunca, soy un macho y boys don't cry
3) ¿Le gusta el arte en alguna de sus expresiones?
a) Me gusta la pintura
b) Me gusta la música
c) Me gusta la literatura
d) Aguante el arte
4) ¿Cuántos seres queridos tiene en su haber?
a) Chiquicientos
b) Más de veinte
c) Menos de diez
d) Entre dos y 5,5
e) Soy Roberto Carlos
5) ¿Tiene alguna anomalía corporal?
a) No, pero sé deletrear otorrinolargingólogo y sé cómo se escribe Yuarseneguer
Aclaración: Al costado del actor citado debe escribir correctamente el apellido correspondiente
b) Sí, tengo un lunar verde
c) Mi perro tiene heterocromia
d) Otras
6) ¿A menudo experimenta la realidad como reificada?
a) No leí Berger y Luckmann
b) La realidad de la vida cotidiana es la suprema realidad, la hallo cosificada en mi interior
c) Yo creo que la realidad es una construcción social
d) No me importa
7) ¿Se le levantan las orejas cuando sonríe?
a) Sí
b) No
c) Otra (especifique)
8) Por negligencia hemos abandonado la realización de este cuestionario. Si hay algo de capital importancia que usted quiera expresar aún, por favor, le pedimos que escriba las letras iniciales de las palabras de su frase en mayúscula. Marga adivinará el contenido y decidirá finalmente si usted es el candidato indicado.
¡Muchas gracias!
1) ¿Comete errores ortográficos?
a) Nunca.
b) A beses
c) cienpre
2) ¿Se angustia recurrentemente?
a) Todos los días
b) Al menos una vez por semana
c) En las fechas patrias
d) No me angustio nunca, soy un macho y boys don't cry
3) ¿Le gusta el arte en alguna de sus expresiones?
a) Me gusta la pintura
b) Me gusta la música
c) Me gusta la literatura
d) Aguante el arte
4) ¿Cuántos seres queridos tiene en su haber?
a) Chiquicientos
b) Más de veinte
c) Menos de diez
d) Entre dos y 5,5
e) Soy Roberto Carlos
5) ¿Tiene alguna anomalía corporal?
a) No, pero sé deletrear otorrinolargingólogo y sé cómo se escribe Yuarseneguer
Aclaración: Al costado del actor citado debe escribir correctamente el apellido correspondiente
b) Sí, tengo un lunar verde
c) Mi perro tiene heterocromia
d) Otras
6) ¿A menudo experimenta la realidad como reificada?
a) No leí Berger y Luckmann
b) La realidad de la vida cotidiana es la suprema realidad, la hallo cosificada en mi interior
c) Yo creo que la realidad es una construcción social
d) No me importa
7) ¿Se le levantan las orejas cuando sonríe?
a) Sí
b) No
c) Otra (especifique)
8) Por negligencia hemos abandonado la realización de este cuestionario. Si hay algo de capital importancia que usted quiera expresar aún, por favor, le pedimos que escriba las letras iniciales de las palabras de su frase en mayúscula. Marga adivinará el contenido y decidirá finalmente si usted es el candidato indicado.
¡Muchas gracias!
domingo, 22 de noviembre de 2015
AH
Casi todos los fines de semana vuelvo a los catorce años. Es que soy pura llaga, y si me tocan grito mis pulmones todos enteros. Me resulta muy difícil de explicar, que alguien pueda entender estas cosas. Me dan ganas de esconderme.
Estoy enferma, estamos enfermos: típica familia rabiosa. Me pican mucho las pulgas, nunca se van, no me dejan en paz, perdón, estoy susceptible. Me molestan mucho las amenazas, la vulnerabilidad, los mismos reclamos hace cinco años, un paso adelante y tres atrás. No nos cansamos de los roles de siempre, yo espero que algún día se me sacuda toda la rabia, no me quiero ahogar con mi propia espuma. Odio que me hagan firmar contratos que certifiquen que soy cinco años menor que otra persona y que por eso tengo que obedecer, odio el fantasma de ser la oveja negra, odio el pedido del cuarto ordenado, odio que me toques los libros.
Y miro para atrás y vuelvo a reescribir lo mismo, pero sin papel carbónico, son copias y copias: otra vez tenemos cinco años, necesitamos intervención de un mayor "capacitado". Enero es el mes del demonio. Cuando gritás es como si me estuvieras cagando a piñas. Quiero querer bien, quiero comunicarme de otra forma. Quiero dejar de ser un castor en Tierra del Fuego, ¿por qué es tan difícil?
Estoy enferma, estamos enfermos: típica familia rabiosa. Me pican mucho las pulgas, nunca se van, no me dejan en paz, perdón, estoy susceptible. Me molestan mucho las amenazas, la vulnerabilidad, los mismos reclamos hace cinco años, un paso adelante y tres atrás. No nos cansamos de los roles de siempre, yo espero que algún día se me sacuda toda la rabia, no me quiero ahogar con mi propia espuma. Odio que me hagan firmar contratos que certifiquen que soy cinco años menor que otra persona y que por eso tengo que obedecer, odio el fantasma de ser la oveja negra, odio el pedido del cuarto ordenado, odio que me toques los libros.
Y miro para atrás y vuelvo a reescribir lo mismo, pero sin papel carbónico, son copias y copias: otra vez tenemos cinco años, necesitamos intervención de un mayor "capacitado". Enero es el mes del demonio. Cuando gritás es como si me estuvieras cagando a piñas. Quiero querer bien, quiero comunicarme de otra forma. Quiero dejar de ser un castor en Tierra del Fuego, ¿por qué es tan difícil?
domingo, 15 de noviembre de 2015
pumpumpum
Yo soy espectadora. La pregunta es ¿cómo se hace? porque yo no sé cómo se hacen las cosas. Dejame quererte en paz, por favor, hermosa. Vos sos como una vela parpadeando cerca de mi cuerpo, tu mano no es débil ni agarra con violencia, tu mano haciendo presencia. Boca chiquita de almendra, confías en mí, me doy cuenta, yo también confío en vos.
Dos días a las cuatro de la mañana resulta algo poco sustentable, al parecer. No quiero mentir más. Nunca entiendo que mentir es necesario, es como si me estuviese preparando para ser estatua de avenida alguna vez -aunque ellas también mienten-
cuando estalle la tradición
El sótano es un desastre, hay cosas en la mesa. Las saco y listo, se acabó el problema, ¿o no?
cuando estalle la tradición
Te pido que ordenes mis desórdenes mentales. Nota: nos gustan los psicologicismos
cuando estalle la tradición
Hacelo, pero que no me entere
cuando estalle la tradición
Hay cosas más graves
cuando estalle la tradición
Vos tan antirrábica, yo tan cascarrábica
cuando estalle la tradición
Las cosas son así
cuando estalle la tradición
La alarma del celular, la puntualidad extrema
cuando estalle la tradición
Es que no quiero estar acá
cuando estalle la tradición
¿Ella vive en su casa?
cuando estalle la tradición
Dos días a las cuatro de la mañana resulta algo poco sustentable, al parecer. No quiero mentir más. Nunca entiendo que mentir es necesario, es como si me estuviese preparando para ser estatua de avenida alguna vez -aunque ellas también mienten-
cuando estalle la tradición
El sótano es un desastre, hay cosas en la mesa. Las saco y listo, se acabó el problema, ¿o no?
cuando estalle la tradición
Te pido que ordenes mis desórdenes mentales. Nota: nos gustan los psicologicismos
cuando estalle la tradición
Hacelo, pero que no me entere
cuando estalle la tradición
Hay cosas más graves
cuando estalle la tradición
Vos tan antirrábica, yo tan cascarrábica
cuando estalle la tradición
Las cosas son así
cuando estalle la tradición
La alarma del celular, la puntualidad extrema
cuando estalle la tradición
Es que no quiero estar acá
cuando estalle la tradición
¿Ella vive en su casa?
cuando estalle la tradición
miércoles, 14 de octubre de 2015
Episodio I
Llega a casa en taxi a las doce del mediodía
Me dijo que acá era clandestino salir un viernes hasta las dos de la mañana
Le dije que nuestros criterios de normalidad estaban seriamente afectados
Me dijo que se despertaba todos los días a las seis de la mañana
Le dije que ni siquiera hacía falta que se despierte para recibirme, y que si lo quería hacer eran sólo cinco minutos
Me dijo que no mintiera más, que dijera que era algo muy importante para mí y que me volviera a las doce en taxi
Le dije que iba a ser preocupante al pedo
Me dijo que enrosco mucho todo y que quiero que todo sea como yo quiero
Le dije que puede ser, repetí que de todas formas nuestros criterios de normalidad estaban seriamente afectados y me comparé con otros especímenes de mi edad
Me dijo que todos los padres tienen algo malo y que rebelarse es al pedo
Le dije que lo siento, que soy la oveja negra y nací para ser revolucionaria y llevarle la contra a todo lo que se pare sobre dos patas. Le grité
Me dijo que era agresiva y que lo había hecho mierda y que cómo era eso de que no me daba pelota cuando estábamos los dos juntos
Le dije que él estaba en otra y que no se acordaba de cómo era él a su edad
Me dijo que no le gusta ir al teatro, que no sale de noche, que no toma ni un vaso de cerveza, que le hace mal
Le dije que era un poco extremo
Me dijo que yo también era un poco extrema
Le dije que ya sabía
Me dijo que siempre me quiero quedar con la última palabra
Le dije que sí, volví a cuestionar nuestros criterios de normalidad, no encuentro el gorro de natación
Me dijo que no era todo tan dramático
Le dije que no tenía sentido que siguiéramos discutiendo el mismo tema
Me dijo que estaba muy dañado, que en la cena lo íbamos a hablar, que es mayor que yo, que no le puedo gritar
Le dije que a pesar de todo es un par
Me dijo que es un par pero que tiene más años y no le puedo gritar, que soy violenta y le grito a quien me conviene
Le dije que él tampoco le anda gritando a todo el mundo
Me dijo que saliera de mi zona de confort, que estudiara menos y me preocupara más por dejar de pelearme y armar conflictos al pedo
Le dije que las cosas no eran así, nuevamente cuestionando los criterios de normalidad
Me dijo que nunca más le volviera a contar mis problemas sobre estos temas
Le dije que me quería ir a nadar para dejar de gritarle, el perro ladra y me tiene podrida, es un desgaste emocional tremendo, dejame con la certeza de que no vas a decir nada
Me dijo que iba a ver pero que no le grite más, que la próxima que gritara se pudría todo
Le dije que me daba mucha bronca no poder confiar ni en él, que si quería le mentía, que una mentira más no me costaba nada
Me dijo que le tenía que pedir perdón, que igual no alcanzaba con eso y que en la cena íbamos a hablar
Le dije que perdón, que ahora me iba a ir y que el viernes no iba a volver a casa y me iba a dormir a otro lado
Me dijo que no se quiere hacer cargo de cosas mías, que estaba hecho mierda por los gritos, que él a mi edad era diferente
Le dije que él a mi edad estaba solo, que yo lo tenía a él (o tal vez ya no)
Me dijo que tengo más autonomía de la que creo, que no me metiera más en quilombos y aceptara un poco más las cosas en vez de irme a los extremos y que me acordara de las charlas que tuvimos en donde él me ayudó
Le dije que no se trataba de eso
Me dijo que dejara de ser tan simbolista y que dejara de gritar
Le dije que me iba a nadar
Me dijo que acá era clandestino salir un viernes hasta las dos de la mañana
Le dije que nuestros criterios de normalidad estaban seriamente afectados
Me dijo que se despertaba todos los días a las seis de la mañana
Le dije que ni siquiera hacía falta que se despierte para recibirme, y que si lo quería hacer eran sólo cinco minutos
Me dijo que no mintiera más, que dijera que era algo muy importante para mí y que me volviera a las doce en taxi
Le dije que iba a ser preocupante al pedo
Me dijo que enrosco mucho todo y que quiero que todo sea como yo quiero
Le dije que puede ser, repetí que de todas formas nuestros criterios de normalidad estaban seriamente afectados y me comparé con otros especímenes de mi edad
Me dijo que todos los padres tienen algo malo y que rebelarse es al pedo
Le dije que lo siento, que soy la oveja negra y nací para ser revolucionaria y llevarle la contra a todo lo que se pare sobre dos patas. Le grité
Me dijo que era agresiva y que lo había hecho mierda y que cómo era eso de que no me daba pelota cuando estábamos los dos juntos
Le dije que él estaba en otra y que no se acordaba de cómo era él a su edad
Me dijo que no le gusta ir al teatro, que no sale de noche, que no toma ni un vaso de cerveza, que le hace mal
Le dije que era un poco extremo
Me dijo que yo también era un poco extrema
Le dije que ya sabía
Me dijo que siempre me quiero quedar con la última palabra
Le dije que sí, volví a cuestionar nuestros criterios de normalidad, no encuentro el gorro de natación
Me dijo que no era todo tan dramático
Le dije que no tenía sentido que siguiéramos discutiendo el mismo tema
Me dijo que estaba muy dañado, que en la cena lo íbamos a hablar, que es mayor que yo, que no le puedo gritar
Le dije que a pesar de todo es un par
Me dijo que es un par pero que tiene más años y no le puedo gritar, que soy violenta y le grito a quien me conviene
Le dije que él tampoco le anda gritando a todo el mundo
Me dijo que saliera de mi zona de confort, que estudiara menos y me preocupara más por dejar de pelearme y armar conflictos al pedo
Le dije que las cosas no eran así, nuevamente cuestionando los criterios de normalidad
Me dijo que nunca más le volviera a contar mis problemas sobre estos temas
Le dije que me quería ir a nadar para dejar de gritarle, el perro ladra y me tiene podrida, es un desgaste emocional tremendo, dejame con la certeza de que no vas a decir nada
Me dijo que iba a ver pero que no le grite más, que la próxima que gritara se pudría todo
Le dije que me daba mucha bronca no poder confiar ni en él, que si quería le mentía, que una mentira más no me costaba nada
Me dijo que le tenía que pedir perdón, que igual no alcanzaba con eso y que en la cena íbamos a hablar
Le dije que perdón, que ahora me iba a ir y que el viernes no iba a volver a casa y me iba a dormir a otro lado
Me dijo que no se quiere hacer cargo de cosas mías, que estaba hecho mierda por los gritos, que él a mi edad era diferente
Le dije que él a mi edad estaba solo, que yo lo tenía a él (o tal vez ya no)
Me dijo que tengo más autonomía de la que creo, que no me metiera más en quilombos y aceptara un poco más las cosas en vez de irme a los extremos y que me acordara de las charlas que tuvimos en donde él me ayudó
Le dije que no se trataba de eso
Me dijo que dejara de ser tan simbolista y que dejara de gritar
Le dije que me iba a nadar
jueves, 1 de octubre de 2015
Diarios para Marga IV
Los mejores besos que me diste, Marga, fueron en secreto. Te daba vergüenza chocar bocas en público, mientras besabas solo podías pensar en lo raro que era el hecho de estar haciéndolo: la coreografía labial, la otredad, convertirse en hueco, la esquina iluminada. Después, un abrazo prolongado en el que hundías tu cara en mi pecho, con respiración de marea, olor a shampoo de manzanilla -por tus intentos de rubia-, y yo sé que pensabas en todo esto. Pensabas en escenas, vivías en eterna película. Pero nadie nos estaba filmando, no eramos tan importantes ni tan carentes de acné como los protagonistas de esas producciones. "¿Beso en la primera cita es muy rápido?", dijiste, "es que soy torpe, yo no sé cómo se hacen estas cosas, es raro". Yo no sé qué contestarte, para mí es lo mas normal del mundo, me río. Y vos con la carita pecosa fruncida yéndote a tu casa después. Sé que no te gusto que te saludara en la esquina, hubieras preferido en el pasaje más a la sombra. Marga te asusta la luz porque te sentís mosca, pero acá no hay trampa. De todas formas, a mi también me resulta raro el exhibicionismo.
Te gustaba abrazarme con los ojos cerrados, como separando realidades. Te gustaba abrazarme sin hablarme, te gustaba hacerme una transfusión muda de amor. Me gustaba abrazarte como sosteniéndote, me gustaba mirarte cuando se te caía el pelo en la cara por rozar mi mejilla, en tu amor veía tristeza, en tu amor veía la melancolía del otoño: vos abrías los ojos y era como si de repente te hubieses deshojado por dentro. Creo que eras caducifolia, salvo por tu curiosidad perenne (Margárbol, vomito melosidad).
Marga, boca arriba te pienso y pienso que te entiendo más en los abrazos que cuando hablamos de conspiraciones o te justificás con que no sabés cómo hacer las cosas y empezás a autonombrarte exagerada. Marga sos hermosa, Marga le voy a contar a mis amigos de vos. Vamos a ir al parque a cantar y a tocar la guitarra, a recostarnos en el pasto y en nosotros mismos, a respirar del mismo oxígeno, a comer galletitas de ocho pesos y tomar Sprite por negociación. Vamos a palpitar la primavera, a llenarnos de nombres y a dar la vuelta al barrio.
Te gustaba abrazarme con los ojos cerrados, como separando realidades. Te gustaba abrazarme sin hablarme, te gustaba hacerme una transfusión muda de amor. Me gustaba abrazarte como sosteniéndote, me gustaba mirarte cuando se te caía el pelo en la cara por rozar mi mejilla, en tu amor veía tristeza, en tu amor veía la melancolía del otoño: vos abrías los ojos y era como si de repente te hubieses deshojado por dentro. Creo que eras caducifolia, salvo por tu curiosidad perenne (Margárbol, vomito melosidad).
Marga, boca arriba te pienso y pienso que te entiendo más en los abrazos que cuando hablamos de conspiraciones o te justificás con que no sabés cómo hacer las cosas y empezás a autonombrarte exagerada. Marga sos hermosa, Marga le voy a contar a mis amigos de vos. Vamos a ir al parque a cantar y a tocar la guitarra, a recostarnos en el pasto y en nosotros mismos, a respirar del mismo oxígeno, a comer galletitas de ocho pesos y tomar Sprite por negociación. Vamos a palpitar la primavera, a llenarnos de nombres y a dar la vuelta al barrio.
martes, 29 de septiembre de 2015
Diarios para Marga III
Hola Marga,
Te pido que hoy no me reproches nada porque ya me reprocho demasiado las cosas yo. Marga, no puedo margaentender que la gente esté contenta de verme en estos días que yo me siento una compañía pésima. Marga, ¿vos también estás contenta de que yo esté ahí? ¿sentís una falta cuando mi cuerpo no aparece en los lugares a los que dije que iba a ir? Yo sí siento tu falta, a veces no creo posible que sea al revés y me sorprendo cuando me lo confirman. No, Marga, no estoy cantando Radiohead, estoy diciéndote una vez más lo que me sale del pecho. Marga, me da vergüenza decirte estas pelotudeces, quiero dejar de castigarme un poquito pero no me sale, te juro que no me sale porque me lo propongo pero no es por antivoluntarista que no lo logro, y siempre pienso que las cosas van mejor y no. Marga, me cansé de escuchar los mismos consejos, ya sé que repito pero no quiero volver a escuchar que me tengo que relajar y disfrutar, trabajo hace mucho en la causa, algún que otro avance, pero siempre el mismo consejo. Que me calle la boca, eso me dirías con los ojos, y al decirte esto sé que me dirías que en ningún momento me dijiste eso y que yo ando sacando consecuencias de cualquier cajón. Marga, yo no sé vivir sin justificarme, no sé vivir sin esperar expectativas, no sé no defenderme. De chiquito me gustaba atajar cuando jugábamos al handball, ¿dice algo eso o estoy volviendo símbolo todo lo que se me cruza por el camino?. Una continua masturbación mental, sí, me encantan estos juegos pero no sé cambiar una bombita de luz. Ahora me mirás y me decis con los ojos ¿otra vez sopa?, y sí, es mi comida favorita al parecer. Tal vez no me gusta tanto pero siempre la elijo, la pulsión de muerte, el agieren, el superyo colosal, sí Marga, todo eso. Lo que hago es abominable, lo que hago es excelente, soy una persona brillante, soy una persona mediocre: ¿la convivencia terminará en desalojo algún día?; tengo un conventillo en el bocho. Habrá que inventar una especie de lunfardo para poder entenderse.
Llegan los días en los que conozco gente nueva y decido levantar paredes. Llega toda mi margatorpeza, llega mi indecisión sobre si quiero las cosas o no (01010101), llega mi flecha certera al espejo (cursi asqueroso). Me insolé, necesito que me margacuiden, que me pongan pañitos fríos en la frente, yo hiervo. No hay que salir cuando el sol está en el cenit, hay que resguardarse, te dije los lentes negros, me olvido de comprarlos.
Espero tu margarespuesta
Te mando un margabrazo
Te pido que hoy no me reproches nada porque ya me reprocho demasiado las cosas yo. Marga, no puedo margaentender que la gente esté contenta de verme en estos días que yo me siento una compañía pésima. Marga, ¿vos también estás contenta de que yo esté ahí? ¿sentís una falta cuando mi cuerpo no aparece en los lugares a los que dije que iba a ir? Yo sí siento tu falta, a veces no creo posible que sea al revés y me sorprendo cuando me lo confirman. No, Marga, no estoy cantando Radiohead, estoy diciéndote una vez más lo que me sale del pecho. Marga, me da vergüenza decirte estas pelotudeces, quiero dejar de castigarme un poquito pero no me sale, te juro que no me sale porque me lo propongo pero no es por antivoluntarista que no lo logro, y siempre pienso que las cosas van mejor y no. Marga, me cansé de escuchar los mismos consejos, ya sé que repito pero no quiero volver a escuchar que me tengo que relajar y disfrutar, trabajo hace mucho en la causa, algún que otro avance, pero siempre el mismo consejo. Que me calle la boca, eso me dirías con los ojos, y al decirte esto sé que me dirías que en ningún momento me dijiste eso y que yo ando sacando consecuencias de cualquier cajón. Marga, yo no sé vivir sin justificarme, no sé vivir sin esperar expectativas, no sé no defenderme. De chiquito me gustaba atajar cuando jugábamos al handball, ¿dice algo eso o estoy volviendo símbolo todo lo que se me cruza por el camino?. Una continua masturbación mental, sí, me encantan estos juegos pero no sé cambiar una bombita de luz. Ahora me mirás y me decis con los ojos ¿otra vez sopa?, y sí, es mi comida favorita al parecer. Tal vez no me gusta tanto pero siempre la elijo, la pulsión de muerte, el agieren, el superyo colosal, sí Marga, todo eso. Lo que hago es abominable, lo que hago es excelente, soy una persona brillante, soy una persona mediocre: ¿la convivencia terminará en desalojo algún día?; tengo un conventillo en el bocho. Habrá que inventar una especie de lunfardo para poder entenderse.
Llegan los días en los que conozco gente nueva y decido levantar paredes. Llega toda mi margatorpeza, llega mi indecisión sobre si quiero las cosas o no (01010101), llega mi flecha certera al espejo (cursi asqueroso). Me insolé, necesito que me margacuiden, que me pongan pañitos fríos en la frente, yo hiervo. No hay que salir cuando el sol está en el cenit, hay que resguardarse, te dije los lentes negros, me olvido de comprarlos.
Espero tu margarespuesta
Te mando un margabrazo
Casi ella
Mi mamá es un leopardo de moretones, tiene la piel de pergamino. Hoy me ofreció té tres veces seguidas, anoche mi hermana me contó que se estuvo probando ropa frente al espejo y revoleando cosas. Me da tristeza, diagnostico una demencia vascular. Mi mujer dice que no vale la pena que se haga estudios de sangre porque para ella las jeringas sólo van a encontrar linfa, ya que es un insecto. Mi mamá bichito escuálido, como trapo al sol.
La casa de ellas es un anticuario, todos los muebles que juntaron entre las dos sumarán mas o menos un dinosaurio. La casa de ellas está llena de jesuses en la cruz, de cosas que hacen acordar a parientes que no sé quiénes fueron ni cuándo vivieron, de olor a polvo y pucho. El nebulizador está en la mesa, la gata es lo más vital del espacio, se llama Tiffany y tiene un cascabel al cuello; si le cantás una "u" se acerca. La televisión está siempre de fondo, el silencio no se soporta, que haya todo pero que no haya silencio. El silencio muerde en algunos lugares. Él, ella y casi-ella están hablando de cosas que no me importan. No quiero tomar del mismo mate que casi-ella, no sé qué pensar de casi-ella y me da impresión su escualidez. Él parece resignado, ya se acostumbro a tener que hablar con las "locas" en la casa de allá y en la casa de acá. Nosotros dos preferiríamos estar en otro lado, pero es nuestro deber hacer presencia. Es familia, hay que estar, la sangre es más densa que el agua y toda esa sarta de lenguaje enredado en los árboles genealógicos de la humanidad -o al menos de nuestra cultura-. No quiero galletitas, ya comí, muchas gracias, el colegio bien (voy a la facultad), lo demás bien, yo muy bien, sí, un poco más rellenita, puede ser; los lentes sí, son nuevos. Che pá, yo tendría que estar en casa a las seis / ahora en unos minutos vamos / bueno, dale. Las saludo con un beso al aire en la mejilla (nunca saludo de lleno, sino dejo baba); casi-ella tiene en los ojos una aureola celeste por las cataratas o el glaucoma (la verdad no sé muy bien), y si quisiera en el abrazo podría quebrarle los huesitos, pero no lo hago porque algo la quiero, aunque no entiendo bien cómo ni cuándo pasó todo de esta manera. Me dice que está contenta de que haya venido, que me espera, aunque después nunca me llama por teléfono. Para mi cumpleaños me regaló un cactus, porque creía que los coleccionaba. Nunca en mi vida me gustaron los cactus: lo dejé en la calle, va a encontrar un mejor dueño que lo sepa apreciar. Pocas veces lo vi a él llorar, si llora es porque las cosas realmente lo exceden. A veces pienso que estamos, de a poco, dejando nuestra humanidad atada a la puerta de casa.
Yo, por mi parte, ya la perdoné. No hace falta tanto resentimiento, con su vida ya tiene bastante. Ahora la puedo mirar a los ojos, cagarme de risa con sus errores, puedo estar tranquilo. No sé cuántos años le quedarán, pero si pasa algo estamos en paz. Después de la violencia viene la tregua, el que se queda aferrado a un cadáver se muere en vida, por eso es ahora el momento de perdonar. Ya está, pasamos quince minutos, tomamos mate, hablamos de temas triviales y nos vamos. Él dice que es como un trámite, pero que necesita compañía. No se la vamos a negar.
Es una hija de puta. Nadie toca a mis hijos, que él vaya a que lo toquetee su vieja. La otra es una conchuda: recién casados y se nos acuesta en el medio de la cama matrimonial, le regala una muñeca espantosa del año del pedo a mi hija y la hace llorar, me empuja el día de mi cumpleaños, nunca se hace cargo de nada, es como una nena. Mucho tuve que aguantar ya, iba a cuidar a los chicos y la terminábamos cuidando a ella, el día que se rompió la cabeza, los espasmos con parálisis en el sillón -mala yerba nunca muere-, las idas odontológicas a Olivos y el discurso de insatisfacción perpetua. Entiendo, es horrible estar en una guardia, quién sabe si yo en algún momento empiezo a desvariar, le puede pasar a cualquiera. Me da pena, la habitación no tiene ventanas. Me da pena, se va a ir sin acordarse de que la cuidamos, a pesar de todo.
La casa de ellas es un anticuario, todos los muebles que juntaron entre las dos sumarán mas o menos un dinosaurio. La casa de ellas está llena de jesuses en la cruz, de cosas que hacen acordar a parientes que no sé quiénes fueron ni cuándo vivieron, de olor a polvo y pucho. El nebulizador está en la mesa, la gata es lo más vital del espacio, se llama Tiffany y tiene un cascabel al cuello; si le cantás una "u" se acerca. La televisión está siempre de fondo, el silencio no se soporta, que haya todo pero que no haya silencio. El silencio muerde en algunos lugares. Él, ella y casi-ella están hablando de cosas que no me importan. No quiero tomar del mismo mate que casi-ella, no sé qué pensar de casi-ella y me da impresión su escualidez. Él parece resignado, ya se acostumbro a tener que hablar con las "locas" en la casa de allá y en la casa de acá. Nosotros dos preferiríamos estar en otro lado, pero es nuestro deber hacer presencia. Es familia, hay que estar, la sangre es más densa que el agua y toda esa sarta de lenguaje enredado en los árboles genealógicos de la humanidad -o al menos de nuestra cultura-. No quiero galletitas, ya comí, muchas gracias, el colegio bien (voy a la facultad), lo demás bien, yo muy bien, sí, un poco más rellenita, puede ser; los lentes sí, son nuevos. Che pá, yo tendría que estar en casa a las seis / ahora en unos minutos vamos / bueno, dale. Las saludo con un beso al aire en la mejilla (nunca saludo de lleno, sino dejo baba); casi-ella tiene en los ojos una aureola celeste por las cataratas o el glaucoma (la verdad no sé muy bien), y si quisiera en el abrazo podría quebrarle los huesitos, pero no lo hago porque algo la quiero, aunque no entiendo bien cómo ni cuándo pasó todo de esta manera. Me dice que está contenta de que haya venido, que me espera, aunque después nunca me llama por teléfono. Para mi cumpleaños me regaló un cactus, porque creía que los coleccionaba. Nunca en mi vida me gustaron los cactus: lo dejé en la calle, va a encontrar un mejor dueño que lo sepa apreciar. Pocas veces lo vi a él llorar, si llora es porque las cosas realmente lo exceden. A veces pienso que estamos, de a poco, dejando nuestra humanidad atada a la puerta de casa.
Yo, por mi parte, ya la perdoné. No hace falta tanto resentimiento, con su vida ya tiene bastante. Ahora la puedo mirar a los ojos, cagarme de risa con sus errores, puedo estar tranquilo. No sé cuántos años le quedarán, pero si pasa algo estamos en paz. Después de la violencia viene la tregua, el que se queda aferrado a un cadáver se muere en vida, por eso es ahora el momento de perdonar. Ya está, pasamos quince minutos, tomamos mate, hablamos de temas triviales y nos vamos. Él dice que es como un trámite, pero que necesita compañía. No se la vamos a negar.
Es una hija de puta. Nadie toca a mis hijos, que él vaya a que lo toquetee su vieja. La otra es una conchuda: recién casados y se nos acuesta en el medio de la cama matrimonial, le regala una muñeca espantosa del año del pedo a mi hija y la hace llorar, me empuja el día de mi cumpleaños, nunca se hace cargo de nada, es como una nena. Mucho tuve que aguantar ya, iba a cuidar a los chicos y la terminábamos cuidando a ella, el día que se rompió la cabeza, los espasmos con parálisis en el sillón -mala yerba nunca muere-, las idas odontológicas a Olivos y el discurso de insatisfacción perpetua. Entiendo, es horrible estar en una guardia, quién sabe si yo en algún momento empiezo a desvariar, le puede pasar a cualquiera. Me da pena, la habitación no tiene ventanas. Me da pena, se va a ir sin acordarse de que la cuidamos, a pesar de todo.
lunes, 28 de septiembre de 2015
c.culpa
Soy delincuente
de un crimen
que no sé
cuál fue
castíguenme,
castigo de una vez
soy delincuente
arránquenme los dientes
ódienme
tírenme agua caliente
mírenme,
miren de una vez
sé que si grito,
lo molesto,
señorcito
castígueme,
castigue usted también
ay ay ay
ay de
mí
de un crimen
que no sé
cuál fue
castíguenme,
castigo de una vez
soy delincuente
arránquenme los dientes
ódienme
tírenme agua caliente
mírenme,
miren de una vez
sé que si grito,
lo molesto,
señorcito
castígueme,
castigue usted también
ay ay ay
ay de
mí
domingo, 27 de septiembre de 2015
Popurrí astroilógico
el sol está en China
los dientes rechinan
pensando en la quebrada de Humahuaca
colgados de la hamaca paraguaya
la luna está roja
la luna se enoja
pero eso a mi hermano no le importa
prefiere quedarse papando moscas
y quién anda por ahí que escucho pasos
y vos hija decime si me hiciste caso
ayer
después del ocaso
(
que quiero dormir tranquilo
que quiero soñar con ríos
que el cocodrilo no corre en zig zag
)
en la tv hablan de drogas
en la tv hablan de modas
en la tv hablan de formas
(de secuestro / de gobierno / de alto riesgo)
eso mi abuela no lo ignora
y se llena el placard de ovillos de lana
para tejer su angustia
así se vive
así se escribe
uno se parte el lomo pero no es libro
uno se esconde debajo de la cama pero no es pelusa
uno se deja crecer las uñas pero no es guitarrista
uno se calla la boca pero no es piedra -> primer ejemplo de ser abiótico, lecciones de la primaria
así se vive
corporizando lo que nos dijimos
entre todos
cuando había una vez
los dientes rechinan
pensando en la quebrada de Humahuaca
colgados de la hamaca paraguaya
la luna está roja
la luna se enoja
pero eso a mi hermano no le importa
prefiere quedarse papando moscas
y quién anda por ahí que escucho pasos
y vos hija decime si me hiciste caso
ayer
después del ocaso
(
que quiero dormir tranquilo
que quiero soñar con ríos
que el cocodrilo no corre en zig zag
)
en la tv hablan de drogas
en la tv hablan de modas
en la tv hablan de formas
(de secuestro / de gobierno / de alto riesgo)
eso mi abuela no lo ignora
y se llena el placard de ovillos de lana
para tejer su angustia
así se vive
así se escribe
uno se parte el lomo pero no es libro
uno se esconde debajo de la cama pero no es pelusa
uno se deja crecer las uñas pero no es guitarrista
uno se calla la boca pero no es piedra -> primer ejemplo de ser abiótico, lecciones de la primaria
así se vive
corporizando lo que nos dijimos
entre todos
cuando había una vez
sábado, 12 de septiembre de 2015
Genética mental
Charla hipotética de Ma consigo misma
Ma: Circus, circus, quiero ir al circus, ¿mé, podemos ir?
Mé: No nena, tenés diecinueve años
Ma: ¿El perro reflejará lo alterados que estamos?
Mé: Y, está medio chapa
Vamos, vamos,
sin compasión
dame tu mejor golpe
estamos en el ring
y el timbre no suena
no viene nadie
pero estamos en el ring
otra vez vos y yo
dame tu mejor golpe
en el medio de la jeta
que se me salga toda la estupidez por la boca
dale, dame tu mejor golpe
si te animás
ya no tengo sangre que escupir
sólo estupidez
no te asustes, no te voy a manchar
no contagia,
sólo es hereditaria
es recesiva
vos (ee)+ yo (ee)
tenemos 4/4 chances que nos salga
un hijo (ee)
calate esta idea:
casémonos y mudémonos a una casa bien grande
donde pueda vivir el fruto de
nuestra estupidez
tengamos estupiditos:
una estupidita y un estupidito
y también un perrito que les haga compañía
un rottweiler
un caniche toy
un rottweiler
un caniche toy
¿qué mejor idea, eh?
no es tu culpa
no es mi culpa
es culpa de nuestros viejos
que justo se les ocurrió combinar
los dos alelos recesivos
quélevamosahacer
St Peter's adventures
Pé: Me gusta esa canción que habla de tomar coca con fernet y que se mueran los padres
Ma: Sí, tiene buen ritmo
Tenemos ocho años caminando por el lago, el algodón del palo borracho es como el lomo de Scotty, cuando él ya no esté con nosotros me voy a plantar un palo borracho en el jardín. Noche anterior: tensa, te muerde la vinchuca, Pé, te dije que no sacaras ese tema, siempre haciendo lo mismo, tenemos una colección de peleas, si querés intercambiamos: yo tengo la de Brasil con los vómitos y vos tenés la de la guitarra, ¿cambiamos? late, nola, late, late, late.
Día siguiente desayuno a las nueve y media, hotel de muchas estrellitas al pedo, después la caminata que ya les conté, pleno sol, lo único que nos falta es insolarnos (igual al menos así se justifica un poco más 'racionalmente' el dolor de cabeza). Ya no ponemos empeño en regalar, libro es solución fácil, acá somos pragmatistas; además ya no creemos en los regalos, ya no creemos en Papá Noel (¿de verdad no existe? perdón, me vuelvo de ocho años). A estudiar se ha dicho, dormir otra siesta porque dormir me salva de vivir cuando no quiero, intentar leer en vano, parcial el martes pero ya está. Relajación, masaje, gracias por mimarme, hace mucho no me miman, tengo cuerpo de ocho años y mente de ocho años y extraño mi peluche que me lo dejé en casita. Mañana volvemos, mañana volvemos. Después es leer, ir a cenar todos juntos, ir a cenar otra vez al lugar con olor a pedo. Mé dice que la pasó bien pero que faltaron las velitas. Me llevo un libro que sé que no voy a leer, la tapa es de colores, me gustan los colores. Todos estamos con el celular o en el caso de Pé con un libro porque se hace el revolucionario (pero usa traje los días de semana). Viene un hombre a vendernos rosas, no sé qué dice, ya es telenovelesca la situación, para colmo Pé compra una (¡treinta y cinco pesos!) y se la tira a Mé. Mé no sabe que hacer, está por llorar, nos mira, todos sabemos que Pé es un boludo y que Mé es una boluda, son como dos chicos, todos tenemos ocho años cuando nos juntamos, ya no se puede creer. Les digo: y ya está, hay que aceptar que hoy las cosas son así, no quiero usar más el celular para no tener que hablarles, somos como chicos, qué se le va a hacer, son como chicos ustedes dos y más chicos que nosotros. Pé no acepta, siempre evasivo, Mé se va porque dice que sino se va a poner a vomitar y a llorar y que prefiere hacerlo sola, la persigo, Mé se queda y Pé se va, nos deja plata porque es para lo único que sirve (dice). La gente del restaurant nos mira, tenemos ocho años, queremos jugar a los soldaditos, déjenos en paz y si quieren mirar miren. Le digo a la moza que cancele la colita de cuadril con puré, todos alteradísimos y llorosos. Ya no lo podemos creer. Será que no nos gusta usar bonete, o quién sabe: terminé comiendo bife con papas y ni me enteré, L también alterado y ya no tenemos batería en el celular. Mé, perdoname, no soy tu má, no puedo hacer nada, ojalá pudiera pero no me corresponde; ya sabés cómo es Pé, yo tampoco estoy de acuerdo, pero ya sabemos como es y ya sabemos que siempre nos pasa lo mismo, no se puede hacer nada y entendeme que llore, no te puedo decir más nada. L triste por el pulóver que no se pudo comprar, por el fracaso y por la antirutina. Moza, cancele la torta (por favor, no quiero). Gracias, hasta luego / que tenga feliz cumpleaños, señora.
La calle fría, la campera polar, las manos en los bolsillos (se me rompió el cierre de uno y me entra media mano). No sabemos más qué hacer, me dio miedo que Pé se suicide (es un cagón, no lo va a hacer) me adelanto, corro, corro por la escalera, busco mis cosas en el otro cuarto (justo llego Pé), no creo que pueda estudiar. Con L ya no sabemos que decirnos más que nunca más vamos a venir con ellos. Pero esta vez, de veras, de veritas.
Ma: Sí, tiene buen ritmo
Tenemos ocho años caminando por el lago, el algodón del palo borracho es como el lomo de Scotty, cuando él ya no esté con nosotros me voy a plantar un palo borracho en el jardín. Noche anterior: tensa, te muerde la vinchuca, Pé, te dije que no sacaras ese tema, siempre haciendo lo mismo, tenemos una colección de peleas, si querés intercambiamos: yo tengo la de Brasil con los vómitos y vos tenés la de la guitarra, ¿cambiamos? late, nola, late, late, late.
Día siguiente desayuno a las nueve y media, hotel de muchas estrellitas al pedo, después la caminata que ya les conté, pleno sol, lo único que nos falta es insolarnos (igual al menos así se justifica un poco más 'racionalmente' el dolor de cabeza). Ya no ponemos empeño en regalar, libro es solución fácil, acá somos pragmatistas; además ya no creemos en los regalos, ya no creemos en Papá Noel (¿de verdad no existe? perdón, me vuelvo de ocho años). A estudiar se ha dicho, dormir otra siesta porque dormir me salva de vivir cuando no quiero, intentar leer en vano, parcial el martes pero ya está. Relajación, masaje, gracias por mimarme, hace mucho no me miman, tengo cuerpo de ocho años y mente de ocho años y extraño mi peluche que me lo dejé en casita. Mañana volvemos, mañana volvemos. Después es leer, ir a cenar todos juntos, ir a cenar otra vez al lugar con olor a pedo. Mé dice que la pasó bien pero que faltaron las velitas. Me llevo un libro que sé que no voy a leer, la tapa es de colores, me gustan los colores. Todos estamos con el celular o en el caso de Pé con un libro porque se hace el revolucionario (pero usa traje los días de semana). Viene un hombre a vendernos rosas, no sé qué dice, ya es telenovelesca la situación, para colmo Pé compra una (¡treinta y cinco pesos!) y se la tira a Mé. Mé no sabe que hacer, está por llorar, nos mira, todos sabemos que Pé es un boludo y que Mé es una boluda, son como dos chicos, todos tenemos ocho años cuando nos juntamos, ya no se puede creer. Les digo: y ya está, hay que aceptar que hoy las cosas son así, no quiero usar más el celular para no tener que hablarles, somos como chicos, qué se le va a hacer, son como chicos ustedes dos y más chicos que nosotros. Pé no acepta, siempre evasivo, Mé se va porque dice que sino se va a poner a vomitar y a llorar y que prefiere hacerlo sola, la persigo, Mé se queda y Pé se va, nos deja plata porque es para lo único que sirve (dice). La gente del restaurant nos mira, tenemos ocho años, queremos jugar a los soldaditos, déjenos en paz y si quieren mirar miren. Le digo a la moza que cancele la colita de cuadril con puré, todos alteradísimos y llorosos. Ya no lo podemos creer. Será que no nos gusta usar bonete, o quién sabe: terminé comiendo bife con papas y ni me enteré, L también alterado y ya no tenemos batería en el celular. Mé, perdoname, no soy tu má, no puedo hacer nada, ojalá pudiera pero no me corresponde; ya sabés cómo es Pé, yo tampoco estoy de acuerdo, pero ya sabemos como es y ya sabemos que siempre nos pasa lo mismo, no se puede hacer nada y entendeme que llore, no te puedo decir más nada. L triste por el pulóver que no se pudo comprar, por el fracaso y por la antirutina. Moza, cancele la torta (por favor, no quiero). Gracias, hasta luego / que tenga feliz cumpleaños, señora.
La calle fría, la campera polar, las manos en los bolsillos (se me rompió el cierre de uno y me entra media mano). No sabemos más qué hacer, me dio miedo que Pé se suicide (es un cagón, no lo va a hacer) me adelanto, corro, corro por la escalera, busco mis cosas en el otro cuarto (justo llego Pé), no creo que pueda estudiar. Con L ya no sabemos que decirnos más que nunca más vamos a venir con ellos. Pero esta vez, de veras, de veritas.
viernes, 11 de septiembre de 2015
Mandatos
Es tradición familiar pasarla mal en los cumpleaños o en casi toda festividad. Que los otros estén de la moña no es tu problema, no cargues con esa cruz: si quieren estar veinte días así, no es tu tema. Además, no es tan grave, son un par de mentiras, hacer la tuya.
Inu es una estúpida, es una maldita snob, "¿Acaso soy la única que blablablablablá yo conciencia social política genia de colegio estatal?". No podés cambiar a los demás. No le podés pedir a un discapacitado que corra, vos no podés curar un cáncer, es así, aceptar a los demás como son. Vos le tenés que hablar de vos a los demás, tampoco mostrar el calzoncillo a todos. Hablá de vos, de que estás angustiada, y si te abrís en serio, la gente te entiende; pero si hablás de la mierda de los otros no te van a entender; y tratá de no obsesionarte, vos no tenés por qué hacerte cargo de esto, no hay ninguna culpa que pagar. Es un fantasma. Y si te molesta es porque te persigue, porque está en vos.
Misma lección, repeat, repeat, no te oigo, más fuerte. Misma lección, nunca aprendemos, nos gusta presumir que somos miopes y que no nos dignamos a comprar un puto par de lentes. Miopes y estrábicos porque nuestra nariz nos parece perfectamente horrorosa y la queremos ver todo el tiempo así tenemos tema de qué hablar. Ojo, la mía es la más chueca de todas. Ojo, yo no quiero ser la mala de la película.
Navidad patas para arriba: Misión cumplida
Pasarla mal en mi cumpleaños: Misión cumplida
Pasarla mal en el cumpleaños de L y que él la pase mal: Misión cumplida
Pasarla mal en el cumpleaños de Mé y que ella la pase mal: Misión cumplida
Próximo objetivo: pasarla mal en el cumpleaños de Pé y que él la pase mal -> revisar estrategia
Moraleja: No tomar vino en las comidas
Moraleja: En el norte te pica la vinchuca en el rancho y te muerde la yarará en la carpa. Problemas cardíacos, llevate suero antiofídico.
Moraleja: Limpiate bien el culo después de ir al baño porque te huelo y no te soporto
Moraleja: Conseguite un novio y las cosas van a ser más fáciles
Moraleja: Hay que ser práctico, armar un background
Moraleja: Oremos
No sé para qué vine (golpea la mesa), me quiero suicidar. Estoy medio mal y no te voy a poder ayudar ahora. No te pongas ceremonial, hay que ir a los bifes. Vos no sos eso, no tenés nada que ver, va a ser así para siempre o no pero no está en tus manos, y no tenés nada que ver ni nada que hacer. O lo aceptás como es o te consume mucha energía, tratá de restarle. No es mi ex, es ella, no es mía. Me rindo, por hoy no. Mediar te finaliza.
Inu es una estúpida, es una maldita snob, "¿Acaso soy la única que blablablablablá yo conciencia social política genia de colegio estatal?". No podés cambiar a los demás. No le podés pedir a un discapacitado que corra, vos no podés curar un cáncer, es así, aceptar a los demás como son. Vos le tenés que hablar de vos a los demás, tampoco mostrar el calzoncillo a todos. Hablá de vos, de que estás angustiada, y si te abrís en serio, la gente te entiende; pero si hablás de la mierda de los otros no te van a entender; y tratá de no obsesionarte, vos no tenés por qué hacerte cargo de esto, no hay ninguna culpa que pagar. Es un fantasma. Y si te molesta es porque te persigue, porque está en vos.
Misma lección, repeat, repeat, no te oigo, más fuerte. Misma lección, nunca aprendemos, nos gusta presumir que somos miopes y que no nos dignamos a comprar un puto par de lentes. Miopes y estrábicos porque nuestra nariz nos parece perfectamente horrorosa y la queremos ver todo el tiempo así tenemos tema de qué hablar. Ojo, la mía es la más chueca de todas. Ojo, yo no quiero ser la mala de la película.
Navidad patas para arriba: Misión cumplida
Pasarla mal en mi cumpleaños: Misión cumplida
Pasarla mal en el cumpleaños de L y que él la pase mal: Misión cumplida
Pasarla mal en el cumpleaños de Mé y que ella la pase mal: Misión cumplida
Próximo objetivo: pasarla mal en el cumpleaños de Pé y que él la pase mal -> revisar estrategia
Moraleja: No tomar vino en las comidas
Moraleja: En el norte te pica la vinchuca en el rancho y te muerde la yarará en la carpa. Problemas cardíacos, llevate suero antiofídico.
Moraleja: Limpiate bien el culo después de ir al baño porque te huelo y no te soporto
Moraleja: Conseguite un novio y las cosas van a ser más fáciles
Moraleja: Hay que ser práctico, armar un background
Moraleja: Oremos
No sé para qué vine (golpea la mesa), me quiero suicidar. Estoy medio mal y no te voy a poder ayudar ahora. No te pongas ceremonial, hay que ir a los bifes. Vos no sos eso, no tenés nada que ver, va a ser así para siempre o no pero no está en tus manos, y no tenés nada que ver ni nada que hacer. O lo aceptás como es o te consume mucha energía, tratá de restarle. No es mi ex, es ella, no es mía. Me rindo, por hoy no. Mediar te finaliza.
La tristeza es una forma de violencia
lunes, 7 de septiembre de 2015
Extra Pola
El día está en pañales
berrea y patalea
y vos cachorro humano
¿qué vas a hacer hoy?
vas a:
a) meter los dedos en el enchufe
b) cruzar el semáforo en rojo
c) hacer una buena acción
d) saltar de emoción
?
feliz feliz día
feliz día para vos
no me apures que se me apunan las ideas
se vive con cansancio o no se vive
va con maña
a lo araña
hasta que se nos caigan las pestañas
por efecto telescópico
de querer ver lo que no llegamos a ver
de querer abrazar a Saturno
y jugar al cricket con Venus
-que siempre suena a canal porno
o pubis femenino:
maldita cultura que no nos deja en paz ni a los planetas-
yo me sacrifico día por medio
así pago el cementerio
y también
para ganarme el pan
alimentar a las bocas
dignificarme
no sé vos
qué harás
vos sabrás
hoy los clavos en las manos
mañana en los pies
pasado kermesse
el despilfarro
todo para no tener sarro
me ahorro los comentarios
vox populi
vox pópurri
berrea y patalea
y vos cachorro humano
¿qué vas a hacer hoy?
vas a:
a) meter los dedos en el enchufe
b) cruzar el semáforo en rojo
c) hacer una buena acción
d) saltar de emoción
?
feliz feliz día
feliz día para vos
no me apures que se me apunan las ideas
se vive con cansancio o no se vive
va con maña
a lo araña
hasta que se nos caigan las pestañas
por efecto telescópico
de querer ver lo que no llegamos a ver
de querer abrazar a Saturno
y jugar al cricket con Venus
-que siempre suena a canal porno
o pubis femenino:
maldita cultura que no nos deja en paz ni a los planetas-
yo me sacrifico día por medio
así pago el cementerio
y también
para ganarme el pan
alimentar a las bocas
dignificarme
no sé vos
qué harás
vos sabrás
hoy los clavos en las manos
mañana en los pies
pasado kermesse
el despilfarro
todo para no tener sarro
me ahorro los comentarios
vox populi
vox pópurri
martes, 1 de septiembre de 2015
Domingo de espaghetti
Menos no
más sí
menos no
más mejor
mucho más, mejor
tonto no
capo capo capo
feo no
feo y malo
NO
buenolindobueno
petiso no
feo y petiso
NO
malo y petiso
...
no.
altoaltohermoso
asquerosa/
ruidosa/ NO
tramposa/
justicia
amor
verdad
no te ofendas si te digo
que te manchaste la camisa
otra vez
mejor
ponétela al revés
más sí
menos no
más mejor
mucho más, mejor
tonto no
capo capo capo
feo no
feo y malo
NO
buenolindobueno
petiso no
feo y petiso
NO
malo y petiso
...
no.
altoaltohermoso
asquerosa/
ruidosa/ NO
tramposa/
justicia
amor
verdad
no te ofendas si te digo
que te manchaste la camisa
otra vez
mejor
ponétela al revés
Haciendo sapito (la logia del pato)
sos una basura
SOS una basura
sosunabasura
ssnabsura
sufrir es de nobles
sufrir es de noble
sufrir es noble
sufrelnoble
vos sabés
vos sabes
vozavez
vosabes
sos medio torturada, ¿no?
sosmediotorturadanó?
sos1/2torturadano?
hay que dedicarse
ayquédedicarse
dedicarse
dedocárcel
soberbia
no escucho
soberbia
no oigo
SOBERBIA
más fuerte
S O B E R B I A
¿cómo dijo?
una problemática social
problemática social
flemática social
yo no puedo
I Kant
sos lejana
soslejana
solana
te manchaste la remera
te mancha remera
manchasremerate
manchasremache
es de noche no salgas
denochenosalgas
nochesinalgas
me quiero matar
quieromatarme
quieromatambre
memuerodehambre
acompañame al baño
acompañamebaño
acompañamelaño
estamos todos re locos
solocersodotsomatse
solocerdosdeltomate
el psicólogo de Belgrano
elpsicólogobelgrano
elpsicólocoveelgrano
vos no vas a ser eso
vosnovasaserseso
vosnovasabereso
¿siempre te va a dar culpa?
cienpiestevadarculpa
cienpiesquelevanpulpas
tenés que relajarte
tenésquerelojiarte
tenerelojyarte
se sienten diminutos
sesientensinminutos
sesientenlosminutos
SOS una basura
sosunabasura
ssnabsura
sufrir es de nobles
sufrir es de noble
sufrir es noble
sufrelnoble
vos sabés
vos sabes
vozavez
vosabes
sos medio torturada, ¿no?
sosmediotorturadanó?
sos1/2torturadano?
hay que dedicarse
ayquédedicarse
dedicarse
dedocárcel
soberbia
no escucho
soberbia
no oigo
SOBERBIA
más fuerte
S O B E R B I A
¿cómo dijo?
una problemática social
problemática social
flemática social
yo no puedo
I Kant
sos lejana
soslejana
solana
te manchaste la remera
te mancha remera
manchasremerate
manchasremache
es de noche no salgas
denochenosalgas
nochesinalgas
me quiero matar
quieromatarme
quieromatambre
memuerodehambre
acompañame al baño
acompañamebaño
acompañamelaño
estamos todos re locos
solocersodotsomatse
solocerdosdeltomate
el psicólogo de Belgrano
elpsicólogobelgrano
elpsicólocoveelgrano
vos no vas a ser eso
vosnovasaserseso
vosnovasabereso
¿siempre te va a dar culpa?
cienpiestevadarculpa
cienpiesquelevanpulpas
tenés que relajarte
tenésquerelojiarte
tenerelojyarte
se sienten diminutos
sesientensinminutos
sesientenlosminutos
lunes, 31 de agosto de 2015
tesoros sin meteoros
Voy a calcar tu sombra
para decorar mi habitación
mientras veo televisión
y cuando suene el despertador
y prenda el velador
no me vas a parecer aterrador
no me vas a aparecer aterrador
es mi tierra cosida a tu brazo
ojalá pudiera coser tu abrazo
pero sombra, no te puedo ni pisar los pies
bailando torpemente
como bailo yo
bailando torpemente
como bailás vos
no podemos hacer la coreografía
no te puedo sacar una radiografía
pero rehago tu silueta en mi ortografía
aunque las letras no dibujen
aunque las letras no te estrujen
aunque las letras no alimenten
aunque las letras no te inventen
sombra, mejor te descoso
no vaya a ser que
termine espantoso
para decorar mi habitación
mientras veo televisión
y cuando suene el despertador
y prenda el velador
no me vas a parecer aterrador
no me vas a aparecer aterrador
es mi tierra cosida a tu brazo
ojalá pudiera coser tu abrazo
pero sombra, no te puedo ni pisar los pies
bailando torpemente
como bailo yo
bailando torpemente
como bailás vos
no podemos hacer la coreografía
no te puedo sacar una radiografía
pero rehago tu silueta en mi ortografía
aunque las letras no dibujen
aunque las letras no te estrujen
aunque las letras no alimenten
aunque las letras no te inventen
sombra, mejor te descoso
no vaya a ser que
termine espantoso
Ser mántico (calcos)
Yo te nombro humano
te nombro hermano
te nombro extraño
te asombro huraño
te aprehendo fulano
te trato mengano
Yo te aplaudo genio
alabo tu ingenio
me asomo a tu misterio
indago tu ceño
explico tu credo
escribo un cuento
interpreto tu gesto
Vos me nombrás
Yo soy nombrada por vos
me nombrás linda
me decís nena
me creés buena
Ellos me nombran
Yo soy nombrada por ellos
me nombran ingenua
me dicen risueña
me creen austera
El lenguaje ordena al mundo
A B C D E
ordena gatos / ordena macramé / ordena platos / ordena suegras / ordena ordinarios / ordena funcionarios / ordena escenas / ordena ideas
¿Y si me salgo del cajón?
te nombro hermano
te nombro extraño
te asombro huraño
te aprehendo fulano
te trato mengano
Yo te aplaudo genio
alabo tu ingenio
me asomo a tu misterio
indago tu ceño
explico tu credo
escribo un cuento
interpreto tu gesto
Vos me nombrás
Yo soy nombrada por vos
me nombrás linda
me decís nena
me creés buena
Ellos me nombran
Yo soy nombrada por ellos
me nombran ingenua
me dicen risueña
me creen austera
El lenguaje ordena al mundo
A B C D E
ordena gatos / ordena macramé / ordena platos / ordena suegras / ordena ordinarios / ordena funcionarios / ordena escenas / ordena ideas
¿Y si me salgo del cajón?
jueves, 27 de agosto de 2015
Diarios para Marga II
Hola de nuevo Marga, no pienses que siempre te escribo cuando estoy triste pero me agarró de nuevo el nosequé. Me pasa más que nada cuando me voy a dormir, cuando salgo de clases y me siento hormiguita. Hoy salí pensando que el dibujo del cerebro quemado que hice tapó el corazón que me dibujó B en los apuntes, y ella me dijo "tapaste el corazón con tu cerebro" y yo pensé " y no es la primera vez". Mi respuesta me puso triste. Me puse triste por eso y porque me sentí muy minúsculo para el mundo, pasan demasiadas cosas horribles (sí, ya sé, también hermosas; sí, ya sé, no es nada nuevo; sí, ya sé, soy un postpúber clase media) y me siento culpable por todas, un cómplice asqueroso de no sé qué ente maligno que rodea a la tierra y a la humanidad entera. La cuestión es que salí y me dieron ganas de llorar mucho pero charlando en el camino a casa con T se me pasó; y ahora que es de noche y estoy sin ganas de ponerme a leer me volvió. Me molesta otra cosa de mí, me molesta estar a la defensiva, me molesta emperrarme con las consignas y querer imponerme, me molesta el querer hacer las cosas bien y que me empiecen a dar miedo los otros: ahí me siento en retroceso cada vez que me pasa.
También pienso en la cuestión de la herencia existencialista, viste, me puse a escribir algo pero mucho no me gustó
"Sos una tortuga
que sostiene al mundo -> a la tierra
silenciosa e impenetrable
vos sabés todas las respuestas
me sabés contestar
pero no hablamos el mismo idioma
la palabra te excede
tal vez el saber es únicamente mudo
indecible"
Me pareció muy cursi pero igual te lo comparto porque vos ya me margaconocés. Todo es culpa de Sartre que dice que la culpa (en realidad, responsabilidad, pero como fui a un colegio católico yo te hablo de culpa -> siempre justificándome) es nuestra. Cuanto más leo más afectado me siento, más enfermo me siento, me empiezo a autodiagnosticar (y eso que soy agnóstico, ja), después pienso que no es todo para tanto, todos dicen que nada es para tanto, que Just do it, que carpe diem pero todas esas son farsas, después vienen a decir que todo es relativo y se me explota el cerebro y lo dibujo en mis apuntes y tapo el corazón que me dibujaron antes. ¿Entendés? Sí, ya sé que son boludeces, pero tampoco se cómo explicarlas porque no son esto, no son exactamente esto. Y vos ahora me estarías mirando con tu mirada más tierna y te estarías riendo un poco y no me dirías nada y me darías la mano pero no estamos juntos ahora y no te puedo dar la mano y no te puedo ver los ojos. Somos dos boludos, somos seis boludos, somos diez boludos, ¡qué bueno que sabés sumar! me dirías. Hay gente que no tiene Marga, hay gente que sufre más, hay gente, hay gente, hay gente, siempre lo veo pero no lo entiendo, siempre lo veo pero no sé qué pensar entonces me olvido y después lo veo y me acuerdo y me da culpa, todo me da culpa, todo: me da culpa poder. Me da culpa no saber, pero no sé cómo saber, no sé si se puede saber. Entonces uno se come una carrera de seis años, traga chiquicientos libros, y uno cada vez está más lejos de si se puede saber o no. Es que Marga, las palabras son regalo pero también son castigo; es que Marga, las palabras sirven para decir que las palabras no sirven; es que Marga, si no entiendo no sé cómo vivir. Y sin embargo pasan cosas más graves y yo cada vez más lejos de todo en mi intento de acercarme.
Ya ni sé qué escribirte
Gracias Marga
Golosocoloso
Nos queremos
comer el mundo
crudo/
cocido/
frío/
caliente
lo queremos
YA
nos cansamos
de estar acechando
a la presa
noche y día
día y noche
para despertar
famélicos
huesudos /con/
el hambre de mundo /que/
no se va más
ni deglutiendo
mil árboles
cuatromiltrescientos cuadros del Louvre
(o los que haya)
la piedra filosofal
las doce maravillas del mundo
el hambre
no se va
mientras tanto
me como las uñas
para pasar el rato
comer el mundo
crudo/
cocido/
frío/
caliente
lo queremos
YA
nos cansamos
de estar acechando
a la presa
noche y día
día y noche
para despertar
famélicos
huesudos /con/
el hambre de mundo /que/
no se va más
ni deglutiendo
mil árboles
cuatromiltrescientos cuadros del Louvre
(o los que haya)
la piedra filosofal
las doce maravillas del mundo
el hambre
no se va
mientras tanto
me como las uñas
para pasar el rato
jueves, 20 de agosto de 2015
Diarios para Marga
Hoy Marga,
estaba pensando en el alquitrán. Pulmones con alquitrán, bichos de mar con
alquitrán, siempre tan terrible y tan ciudadano. Esto lo digo por decir, nomás.
Marga, yo sé que todavía tenés pretensiones de que todo el mundo te ame y te
hagan una estuatua gigante gigante como tu corazón exacerbando tus detalles más
bonitos como tus pestañotas noche o tu dedo del pie deforme. Marga yo te quiero
y con eso alcanza y sobra ¿no?; supongo que no necesitarás una estuatua para
darte cuenta que sos hermosa, dulce y mimosa –disculpame, tengo cinco años
cuando me enamoro de vos-. Yo te quiero, mi margamor.
Mejor
hablemos de otra cosa, las últimas veces que hablamos de esto te pusiste
nerviosa y medio que te angustiaste y no es lindo que vos te sientas mal -residuos culpógenos-. No sé
qué decirte pero tengo ganas de escribirte, así que te voy a hablar del clima
que es el tema más universal de conversación: igual vos ya sabés lo que te voy
a decir porque vivimos en latitudes contiguas, no importa, te digo igual que esta
lluvia me enloquece, una semana de lluvia, es como para que a uno le salgan
branquias, ja. Hablando de eso, volvió el miedo a las ballenas. El otro día fui
al club a nadar y no había nadie porque estaba la calefacción en refacción
–hice un verso sin esfuerzo- o algo así que no entendí bien porque no me animé
de nuevo a preguntarle al guardavidas que ya me lo había repetido tres veces
pero con el gorro de nadar yo no escucho entonces bueno, estaba solo porque el
agua estaba fría; vos pensarás qué margavilla
estar en una pileta solo, qué mas querés, pero a mi cuando no hay nadie me
agarra la fobia de la ballena viste, me senté en la escalerita con las patas de
rana puestas y en el fondo de baldosa mojada yo veía cómo se iba acercando la
guacha, siempre es una ballena franca austral –bah, a veces también era orca o
tiburón o yacaré pero casi siempre es la franca austral, me quedó de museo- y
me daba un vértigo que no te puedo explicar… el vértigo que te hablo siempre,
la sensación de invasión, de que me van a tragar la pierna, y ahí empecé a
pensar en la canción que me cantaste el otro día y el miedo empezó a ceder como
una carne fibrosa entre los dientes –la canción me ayudo a masticar el miedo,
entonces: de paso te regalo una mefátora- y yo cerré los ojos, me convencí de que era imposible que pasara lo
temido, y me largué a nadar más rápido que Phelps –bueh más o menos- hasta
llegar al otro lado. Me dio un poquito de vergüenza, porque me imaginé desde
afuera así con toda la congoja y pataleando como escapándose de no sé qué
fuerza invisible; así pasaron los primeros quince minutos de incertidumbre
cetácea hasta que vino otro valiente que no le molestó tener un poco más de
frío en invierno y me sentí mejor.
Es también
para que sepas que yo también tengo margamiedo. A cosas diferentes, pero margamiedo
al fin. Bah, creo que vos tampoco querés que nosequé te trague y te mueras para
siempre. No sé, te lo quería contar.
Marga, me
voy a trabajar.
Andaremos
charlando
Siamo
Me salió un siamés
que dice hola y chau
es muy elegante
no le gusta maullar
pero le gusta pasear
y pregunta qué tal
a las señoras
con o sin delantal
y pregunta qué tul
a las bailarinas
para ir al mayorista
(por Once)
y armarse un bonito disfraz
y logra así
pasar desapercibido
porque a la gente (normal -> siempre relativizando)
le asustan los siameses
y los dentistas
que les martillan la boca
para sacarles las muelas del juicio
(y después estamos todos locos por perder el juicio, ¿entienden? -> es un chiste)
y uno se siente en Pulp Fiction
al ver la sangre saltar (el morbo garpa/como sapo)
En fin / mi siamés no duerme de noche
me cuenta cuentos / me cuenta los lunares
me examina / me describe / me explota
los granitos / me come el postrecito /
mi siamés toca el piano mejor que yo
y canta a capella
una tarantela
de todas formas yo lo quiero
él me dicta lo que espero
él escribe lo que pienso
Hola
chau
miau
qué tal
¿qué tul?
que dice hola y chau
es muy elegante
no le gusta maullar
pero le gusta pasear
y pregunta qué tal
a las señoras
con o sin delantal
y pregunta qué tul
a las bailarinas
para ir al mayorista
(por Once)
y armarse un bonito disfraz
y logra así
pasar desapercibido
porque a la gente (normal -> siempre relativizando)
le asustan los siameses
y los dentistas
que les martillan la boca
para sacarles las muelas del juicio
(y después estamos todos locos por perder el juicio, ¿entienden? -> es un chiste)
y uno se siente en Pulp Fiction
al ver la sangre saltar (el morbo garpa/como sapo)
En fin / mi siamés no duerme de noche
me cuenta cuentos / me cuenta los lunares
me examina / me describe / me explota
los granitos / me come el postrecito /
mi siamés toca el piano mejor que yo
y canta a capella
una tarantela
de todas formas yo lo quiero
él me dicta lo que espero
él escribe lo que pienso
Hola
chau
qué tal
¿qué tul?
viernes, 14 de agosto de 2015
Cambio de paradigma (ft kuhn 2.0)
Se me rompe
La verdad
Ups
Ups
Ups
Que alguien me ayude
Pasame la cinta scotch
Se me rompe de verdad
Se me rompió
Uy
Uy
Uy
El albañil no la arregla
La gotita tampoco
Mi mamá menos
Nadie sabe
Ay
Ay
Ay
Qué hago
Me deshago
Cómo pienso
Cómo entiendo
No
Lo
Sé
Lo
Sa
Bes
Tú?
Que
Mea
Lum
Bre
La
Clari
Dad
Que
Se
A
Brael
Ven
Ta
Nal
Que
Res
Pon
Dan
En
Ja
Pón
Que
Se
Va
Yal
Ven
Ta
Rrón
Que
Me
Den
U
Na
Se
Ñal
Que
Me
Ven
Gan
A
Bus
Car
Buaaaa
La verdad
Ups
Ups
Ups
Que alguien me ayude
Pasame la cinta scotch
Se me rompe de verdad
Se me rompió
Uy
Uy
Uy
El albañil no la arregla
La gotita tampoco
Mi mamá menos
Nadie sabe
Ay
Ay
Ay
Qué hago
Me deshago
Cómo pienso
Cómo entiendo
No
Lo
Sé
Lo
Sa
Bes
Tú?
Que
Mea
Lum
Bre
La
Clari
Dad
Que
Se
A
Brael
Ven
Ta
Nal
Que
Res
Pon
Dan
En
Ja
Pón
Que
Se
Va
Yal
Ven
Ta
Rrón
Que
Me
Den
U
Na
Se
Ñal
Que
Me
Ven
Gan
A
Bus
Car
Buaaaa
miércoles, 29 de julio de 2015
La voz de la hoz
De nada nos sirve
escudarnos en la grasa
de la ingesta
de un banquete
colosal
-querida,
ya no se habla así-
después de
haberse dado
una panzada
con sánguche de
milanga
-así tampoco-
de un atracón
violento
-mmmm-
de cuando comimos
hasta reventar
-va-
no nos sirve
visitar el museo por
enésima vez
donde jugamos
a correr sin pies
por tiempos
lavados
secados
y planchados
-te hacés la finoli,
encima-
Vamos, entonces
a centrifugarnos
la tristeza
de siglos de
princesas
y ventanas enrejadas
-pintó Disney-
a volver a los feudos
cuando Dios no había muerto
y se vivía bajo el ala
de un señor
-según dicen, un explotador del campesinado-
a hacinarnos
al subsuelo de una fábrica
pero sin Chaplin
ni rag-time
no nos sirve
visitar el museo por
enésima vez
te dije que yo no bailo
en tierras ajenas
te dije que yo no canto
con polvo en la garganta
-aguante el tango
y River Plate-
que no me gusta
que me obligues así
a
otra cosa, mariposa
a volar por los prados
-fondo de pantalla de Windows-
hasta que te encuentren
dos o tres mocosos
y te arranquen las alas
te enfrasquen
bonita exposición
lástima que no está viva
que no le late el corazón
con el ritmo del cemento
y el zapateo del payaso
talle cuarenta mil
-mi mamá diría:
calza dos botes-
que asusta a los niños de noche
y no los deja dormir
porque se mete en el placard
y si ve ojos cerrados
sale y quién sabe
qué cosa
pasa
por las dudas no durmamos
nunca
para no perdernos
de absolutamente nada
-altas ojeras-
y que el payaso
no nos mate
escudarnos en la grasa
de la ingesta
de un banquete
colosal
-querida,
ya no se habla así-
después de
haberse dado
una panzada
con sánguche de
milanga
-así tampoco-
de un atracón
violento
-mmmm-
de cuando comimos
hasta reventar
-va-
no nos sirve
visitar el museo por
enésima vez
donde jugamos
a correr sin pies
por tiempos
lavados
secados
y planchados
-te hacés la finoli,
encima-
Vamos, entonces
a centrifugarnos
la tristeza
de siglos de
princesas
y ventanas enrejadas
-pintó Disney-
a volver a los feudos
cuando Dios no había muerto
y se vivía bajo el ala
de un señor
-según dicen, un explotador del campesinado-
a hacinarnos
al subsuelo de una fábrica
pero sin Chaplin
ni rag-time
no nos sirve
visitar el museo por
enésima vez
te dije que yo no bailo
en tierras ajenas
te dije que yo no canto
con polvo en la garganta
-aguante el tango
y River Plate-
que no me gusta
que me obligues así
a
otra cosa, mariposa
a volar por los prados
-fondo de pantalla de Windows-
hasta que te encuentren
dos o tres mocosos
y te arranquen las alas
te enfrasquen
bonita exposición
lástima que no está viva
que no le late el corazón
con el ritmo del cemento
y el zapateo del payaso
talle cuarenta mil
-mi mamá diría:
calza dos botes-
que asusta a los niños de noche
y no los deja dormir
porque se mete en el placard
y si ve ojos cerrados
sale y quién sabe
qué cosa
pasa
por las dudas no durmamos
nunca
para no perdernos
de absolutamente nada
-altas ojeras-
y que el payaso
no nos mate
miércoles, 22 de julio de 2015
Surubí
Yo te veo
muy así
saltando con
todas las manos
frunciendo
el cuello
en papada
tu diablo
encarnado
a la piel
que cuelga
y crea un puente
entre el cielo
y la acelga
sin casco vamos a bañarnos al lago
sin culpa vamos a decir
mi amor
me sos ajeno
no quiero más
despeinarme por vos
tomar nuestras maletas
partir
a New York
tomar
aspirinetas
cantar
en sol mayor
buscar las pistas
de una estrella
violenta
podar las ramas
que molestan
tallar la estatua
que quisiste contemplar
mientras jugabas a
enfermar
(todo por andar descalzo
yo así me canso)
muy así
saltando con
todas las manos
frunciendo
el cuello
en papada
tu diablo
encarnado
a la piel
que cuelga
y crea un puente
entre el cielo
y la acelga
sin casco vamos a bañarnos al lago
sin culpa vamos a decir
mi amor
me sos ajeno
no quiero más
despeinarme por vos
tomar nuestras maletas
partir
a New York
tomar
aspirinetas
cantar
en sol mayor
buscar las pistas
de una estrella
violenta
podar las ramas
que molestan
tallar la estatua
que quisiste contemplar
mientras jugabas a
enfermar
(todo por andar descalzo
yo así me canso)
martes, 21 de julio de 2015
Tiranosapiens rey
Hoy noche es bonito moño. Noche para vestirnos elegantes, noche para bailar al viento. "La sorpresa siempre será el bálsamo de nuestros días": te gusta decir frases célebres y después echar a reír por semejante solemnidad.
No se puede escribir sin ser cursi cosas de amor, yo te digo que sí se puede o eso creo. O eso creoenDiostodopoderosocreadordelcieloydelatierra, perdón, me sale el automatismo institucional. Lo que pasa es que boys don't cry y esas pelotudeces que nos dicen que hacen que después se nos salgan las palabras de golpe por la rejilla.
Ayer hacía frío en la calle; mi barrio favorito del mundo es Parque Chas porque tiene otra energía. Me encantan las calles circulares, me gusta el subibaja de la plaza, había muchos nenes por vacaciones de invierno. Se escucha un piano por las paredes -estaba con Z- se nos acerca un gato, cosa rara, demasiado mimoso, demasiado confite. Caminamos, nos sigue. Decidimos correr, no vaya a ser cosa de que lo estén buscando o se haya escapado, corremos y cruza la calle, lo perdemos. Adiós minino -ja-. Tomamos helado de chocolate y avellanas en Avenida de los Incas, Z me regala una bufanda, vuelta al subte B, Z sur y yo norte.
La bufanda es vestida por mí (voz pasiva, segundo año de secundaria)
no me puedo dormir (la noche es un mosquito)
los chicos cancelaron la cena (la belle indifference)
hay que limpiar el baño (Cenicienta, cenicienta)
El territorio es nuestro
/le orinaremos encima/
nuestro y de nadie
más
/ni menos/
vos mujer
tan mía
mía y de nadie más
ni menos
/asqueroso
repulsivo
posesivo/
vos, bebé
tan suyo
los ojos de papá
/verdosos
café cortado
con tijera /
tan prescissor
que duele
la justeza
aprieta
me duelen las medidas
90-60-90
te sangran las encías
por no comer sandía
besito a la tía
bebé
besito po favo
¿cómo que besito no?
besito no cuesta nada
besito centavito
besito po favo
besito mi amó
*chuick*
ya tá
tia contenta,
familia dispuesta
a la unión
por los siglos de los siglos
amén
amen a los merecedores
desprecio a los merodeadores
aborrezco la vagancia
y toda extravagancia
la educación formal
barre la ignorancia
te rellena
como se le inyecta
vino
al pavo por Navidad
así nos vemos:
bien educaditos
bien gorditos
bien presentablitos
para salir a graznar
orgullosos
nuestros conceptos
indigestos
por no tener ganas de
salir a correr
/a sudar/
eso es demasiado esfuerzo
es fuerza de más
para qué enfermar
si hay vacunas
para qué sanar
si hay locura
para qué crear
todo acaba
en el basural
No se puede escribir sin ser cursi cosas de amor, yo te digo que sí se puede o eso creo. O eso creoenDiostodopoderosocreadordelcieloydelatierra, perdón, me sale el automatismo institucional. Lo que pasa es que boys don't cry y esas pelotudeces que nos dicen que hacen que después se nos salgan las palabras de golpe por la rejilla.
Ayer hacía frío en la calle; mi barrio favorito del mundo es Parque Chas porque tiene otra energía. Me encantan las calles circulares, me gusta el subibaja de la plaza, había muchos nenes por vacaciones de invierno. Se escucha un piano por las paredes -estaba con Z- se nos acerca un gato, cosa rara, demasiado mimoso, demasiado confite. Caminamos, nos sigue. Decidimos correr, no vaya a ser cosa de que lo estén buscando o se haya escapado, corremos y cruza la calle, lo perdemos. Adiós minino -ja-. Tomamos helado de chocolate y avellanas en Avenida de los Incas, Z me regala una bufanda, vuelta al subte B, Z sur y yo norte.
La bufanda es vestida por mí (voz pasiva, segundo año de secundaria)
no me puedo dormir (la noche es un mosquito)
los chicos cancelaron la cena (la belle indifference)
hay que limpiar el baño (Cenicienta, cenicienta)
El territorio es nuestro
/le orinaremos encima/
nuestro y de nadie
más
/ni menos/
vos mujer
tan mía
mía y de nadie más
ni menos
/asqueroso
repulsivo
posesivo/
vos, bebé
tan suyo
los ojos de papá
/verdosos
café cortado
con tijera /
tan prescissor
que duele
la justeza
aprieta
me duelen las medidas
90-60-90
te sangran las encías
por no comer sandía
besito a la tía
bebé
besito po favo
¿cómo que besito no?
besito no cuesta nada
besito centavito
besito po favo
besito mi amó
*chuick*
ya tá
tia contenta,
familia dispuesta
a la unión
por los siglos de los siglos
amén
amen a los merecedores
desprecio a los merodeadores
aborrezco la vagancia
y toda extravagancia
la educación formal
barre la ignorancia
te rellena
como se le inyecta
vino
al pavo por Navidad
así nos vemos:
bien educaditos
bien gorditos
bien presentablitos
para salir a graznar
orgullosos
nuestros conceptos
indigestos
por no tener ganas de
salir a correr
/a sudar/
eso es demasiado esfuerzo
es fuerza de más
para qué enfermar
si hay vacunas
para qué sanar
si hay locura
para qué crear
todo acaba
en el basural
viernes, 17 de julio de 2015
Adiós HH
Adiós iluminados,
yo me voy
a lo cotidiano
lejos de
eminencias
llena de
paciencia,
ya no quiero ser
una obesa semántica
-mentira-
ya no quiero ser
un Charly García
-mentira-
ya no quiero ser
abanderada
de los sensibles
de los sufrientes
de los pudientes
-mentira-
ya no quiero ser
representante
de la pureza
humana
-mentira-
y toda la bondad
-mentira-
a lo Blancanieves
-mentira-
dueña de la virtud
-mentira-
poseedora de extraordinarias
sabidurías
-mentira-
visionaria precoz
-mentira-
nada más
pido
una dosis más
de sinceridad
y una docena de
huevos
yo me voy
a lo cotidiano
lejos de
eminencias
llena de
paciencia,
ya no quiero ser
una obesa semántica
-mentira-
ya no quiero ser
un Charly García
-mentira-
ya no quiero ser
abanderada
de los sensibles
de los sufrientes
de los pudientes
-mentira-
ya no quiero ser
representante
de la pureza
humana
-mentira-
y toda la bondad
-mentira-
a lo Blancanieves
-mentira-
dueña de la virtud
-mentira-
poseedora de extraordinarias
sabidurías
-mentira-
visionaria precoz
-mentira-
nada más
pido
una dosis más
de sinceridad
y una docena de
huevos
viernes, 10 de julio de 2015
Rinúscula II (pospubertabondinoche)
Basta de tu espina
no sos rosa
sos pez
y nada,
es el cansancio de pulsear contra
tus miedos
cada fin de
semana
es el hartazgo
de que me pregunten
si me dejan
ir al norte
en tren
de saludar
a una esquina vacía
y de la sorpresa
que les da
verme beber
del vaso ambarino
verme transgredir
mi imagen
como
una mano
atraviesa
al agua
la perturba
la rompe
la viola
y ella vuelve
inquebrantable
a ser lo que era
pero más
revuelta
más
triste
en
la
in
vi
si
bi
li
da
d
es así:
algún día
toca fondo
todo lo que cae
y pasa
se sedimenta;
si nos sacan nuestra moral
caeremos de espalda
nos deshuesaremos;
la prótesis se ha vuelto órgano
ya no hay vuelta atrás
me ves llegar por la ventana
sin vehículo
me empezás a tirar
con fémures /
esternones /
isquiones /
cúbitos /
la radio encendida
hay que simular presencia
ser omnipresente
omnipotente
omnisapiente
siglos de homo sapiens
nosotros
seguimos así de
disociados
entre
posesión
y amor
pequeñez
y majestad
bondad
e inocencia
calle
y hogar
dinero
y corazón
cuándo aprenderemos
cuándo
a saltarnos
los brazos
no sos rosa
sos pez
y nada,
es el cansancio de pulsear contra
tus miedos
cada fin de
semana
es el hartazgo
de que me pregunten
si me dejan
ir al norte
en tren
de saludar
a una esquina vacía
y de la sorpresa
que les da
verme beber
del vaso ambarino
verme transgredir
mi imagen
como
una mano
atraviesa
al agua
la perturba
la rompe
la viola
y ella vuelve
inquebrantable
a ser lo que era
pero más
revuelta
más
triste
en
la
in
vi
si
bi
li
da
d
es así:
algún día
toca fondo
todo lo que cae
y pasa
se sedimenta;
si nos sacan nuestra moral
caeremos de espalda
nos deshuesaremos;
la prótesis se ha vuelto órgano
ya no hay vuelta atrás
me ves llegar por la ventana
sin vehículo
me empezás a tirar
con fémures /
esternones /
isquiones /
cúbitos /
la radio encendida
hay que simular presencia
ser omnipresente
omnipotente
omnisapiente
siglos de homo sapiens
nosotros
seguimos así de
disociados
entre
posesión
y amor
pequeñez
y majestad
bondad
e inocencia
calle
y hogar
dinero
y corazón
cuándo aprenderemos
cuándo
a saltarnos
los brazos
sábado, 4 de julio de 2015
Tácito
Hizo un pacto con el parque, un pacto mudo
Hoy fue tierra
no se quiso olvidar
de que hoy fue fango
que todo lo invadía
del que todo crecía
y se extingue
al mismo tiempo
que da vida
omnipresente
como el agua
en danza clásica
en serpenteo ciego:
el agua se sacó las costillas
para bailar con el viento
que silba el vaivén de un vals
(un
dostrés
un
dostrés)
antiguo como el fuego
anclado de piernas
pero que si lo dejan
(un
dostrés
un dostrés)
se va
y abraza
lo que
se deje
abrasar
(un
dostrés
undostrés)
Ahora le importa un bledo
el cepillo de dientes gastado
que hagan nueve grados
rozar la estrechez
de un mañana sin usted
Hoy fue tierra
no se quiso olvidar
de que hoy fue fango
que todo lo invadía
del que todo crecía
y se extingue
al mismo tiempo
que da vida
omnipresente
como el agua
en danza clásica
en serpenteo ciego:
el agua se sacó las costillas
para bailar con el viento
que silba el vaivén de un vals
(un
dostrés
un
dostrés)
antiguo como el fuego
anclado de piernas
pero que si lo dejan
(un
dostrés
un dostrés)
se va
y abraza
lo que
se deje
abrasar
(un
dostrés
undostrés)
Ahora le importa un bledo
el cepillo de dientes gastado
que hagan nueve grados
rozar la estrechez
de un mañana sin usted
jueves, 25 de junio de 2015
Blublublu
Me decís que esculpa el tiempo:
yo aprendí a escupir el tiempo
de chiquita
hacía así:
babeaba todo el piso
a ver si lo perforaba
chorreaba llanto
y la madera se hacía mar
de lengua
pero lo limpiaban
antes de que pudiera navegar
vengo de una familia de escupidores
nos gusta nadar
en nosotros mismos
por eso
qué mejor
que la propia saliva
para sostenerse
pero es un secreto
este regodeo
es un secreto
indecente
encierren a los locos
-dice el hospital-
y nosotros tenemos miedo
por eso
será
que nos encerramos
para chorrear tranquilos
sin que nadie nos moleste
a llevar a otro lugar
inhóspito
nuestras babas indecentes
yo aprendí a escupir el tiempo
de chiquita
hacía así:
babeaba todo el piso
a ver si lo perforaba
chorreaba llanto
y la madera se hacía mar
de lengua
pero lo limpiaban
antes de que pudiera navegar
vengo de una familia de escupidores
nos gusta nadar
en nosotros mismos
por eso
qué mejor
que la propia saliva
para sostenerse
pero es un secreto
este regodeo
es un secreto
indecente
encierren a los locos
-dice el hospital-
y nosotros tenemos miedo
por eso
será
que nos encerramos
para chorrear tranquilos
sin que nadie nos moleste
a llevar a otro lugar
inhóspito
nuestras babas indecentes
domingo, 14 de junio de 2015
viernes, 29 de mayo de 2015
Leguminosa
Algo germina en mí
no se sabe qué es hasta que
no termine
de habitarme
algo germina en mí
y lo dejo ser
porque no encuentro
de dónde cortar la raíz
ni quiero
aunque pueda ser
una abominación
una malformación
lo que vaya a nacer
algo germina en mi
no sé qué es
siempre duele la panza
la primera vez
algo germina en mí
no me deja dormir
como una fruta
se extirpa la angustia
sólo que es al revés:
se saca algo entero
que nunca se tragó
sino que germinó
la angustia poroto
no se sabe qué es hasta que
no termine
de habitarme
algo germina en mí
y lo dejo ser
porque no encuentro
de dónde cortar la raíz
ni quiero
aunque pueda ser
una abominación
una malformación
lo que vaya a nacer
algo germina en mi
no sé qué es
siempre duele la panza
la primera vez
algo germina en mí
no me deja dormir
como una fruta
se extirpa la angustia
sólo que es al revés:
se saca algo entero
que nunca se tragó
sino que germinó
la angustia poroto
miércoles, 27 de mayo de 2015
sábado, 25 de abril de 2015
lunes, 20 de abril de 2015
Meandros
Algo hay congelado porque el río ya no fluye. Una obstrucción, un nudo. El hilo es tan grande que cuesta mucho desandarlo, desanudarlo, desnudarlo; vamos volviendo pasito a pasito, tropezando en las barrancas porque torpe se hace. Yo quiero el mundo todo para mí, con sus mil voluptuosidades; desde chiquita vengo diciendo "yo puedo". Hoy el tiempo se cercena y tengo principios de astigmatismo: me dicen que el reloj corre sin piernas, no sé si lo creo. Es de capital importancia entender.
Quiero entender, quiero saber. Es urgente saber, es urgente amar. No me sirven tus tautologías, no me sirven mis patologías. La utilidad se nos ha pegado a la piel como un bicharraco a un auto en movimiento, estamos acostumbrados a promediar los días y calcular calorías. El gato duerme y para mí es admirable. El perro llora de noche y rasguña la puerta, me angustia. Ayer dije una cosa por segunda vez en la vida, es raro recordar estas ocasiones. Cuántas veces habré ya dicho esto.
Mañana a las siete treinta am, los días son una cuestión de mera organización antropoide. A las siete treinta jugando mi rol de ciudadana clase media estudiante de una carrera formal. A las siete treinta jugando mi rol de hija ejemplar un poco descarrilada por ambiciones artísticas. A las siete treinta jugando mi rol de preadulta incierta. A las nueve y cuarto reprimiendo impulsos físicos para resistir una clase como una persona decente -sino nadie iría a la facultad de la manera considerada apropiada-. A las nueve y cuarto escuchando una regurgitación de Freud. Después las neurociencias, y a casa. Tildes en la lista de tareas. Aproximadamente a las trece treinta jugando mi rol de consciente-gourmet. Quince cincuenta mi rol de psicoanalizada lo bastante sana como para realizar tareas pero lo bastante insana como para recordar cosas así de turbias y no saber bien lo que quiere. Diecisiete treinta mi rol de profesora incipiente de piano, tal vez un posterior rol de nieta. Dieciocho treinta rol de alumna de diversa índole, veinte treinta rol de hija, veintitrés treinta quién sabe.
En vacaciones soy un poquito más yo.
Quiero entender, quiero saber. Es urgente saber, es urgente amar. No me sirven tus tautologías, no me sirven mis patologías. La utilidad se nos ha pegado a la piel como un bicharraco a un auto en movimiento, estamos acostumbrados a promediar los días y calcular calorías. El gato duerme y para mí es admirable. El perro llora de noche y rasguña la puerta, me angustia. Ayer dije una cosa por segunda vez en la vida, es raro recordar estas ocasiones. Cuántas veces habré ya dicho esto.
Mañana a las siete treinta am, los días son una cuestión de mera organización antropoide. A las siete treinta jugando mi rol de ciudadana clase media estudiante de una carrera formal. A las siete treinta jugando mi rol de hija ejemplar un poco descarrilada por ambiciones artísticas. A las siete treinta jugando mi rol de preadulta incierta. A las nueve y cuarto reprimiendo impulsos físicos para resistir una clase como una persona decente -sino nadie iría a la facultad de la manera considerada apropiada-. A las nueve y cuarto escuchando una regurgitación de Freud. Después las neurociencias, y a casa. Tildes en la lista de tareas. Aproximadamente a las trece treinta jugando mi rol de consciente-gourmet. Quince cincuenta mi rol de psicoanalizada lo bastante sana como para realizar tareas pero lo bastante insana como para recordar cosas así de turbias y no saber bien lo que quiere. Diecisiete treinta mi rol de profesora incipiente de piano, tal vez un posterior rol de nieta. Dieciocho treinta rol de alumna de diversa índole, veinte treinta rol de hija, veintitrés treinta quién sabe.
En vacaciones soy un poquito más yo.
viernes, 3 de abril de 2015
R
Hoy me deshabito
en el hábito
y frente a vos
me siento idiota
mi consuelo
es la soledad
hasta volver a ser
yo
de nuevo
si es que alguna vez
así fui
me derrito
entre taquicardias
y almohadas
con un osito bajo el brazo
izquierdo
para no dormir sola
porque le tengo miedo
a la oscuridad
todavía no crecí
todavía no crecí lo suficiente
como para arriesgar
como para jugar
o tal vez es porque
nunca fui al casino
ni al hipódromo
y por eso no sé apostar
me siento poco yo
nada de lo que pueda
decirles va a
cambiar las cosas
y me duele la garganta
me cuesta más hablar
no soy yo la que habla
cuando hablo
es algo lejano
y desinteresado
lo que habla por mí
nada le fascina
nada le importa
nada le apasiona
ya pasaron los excesos
el fango
el desborde
¿cuándo se vuelve a la orilla?
¿es este el mar
o estoy yendo al riachuelo?
me estampo pretextos
todos los días
para no perder la costumbre
me siento poco yo
no sé ya cómo hablarte
no sé ya cómo hablarles
no sé ya qué pienso
no sé cómo llegar
franquear mi puente
hacia los demás
un puente lindo
fuerte
hoy maltrecho
pero en refacción
en el hábito
y frente a vos
me siento idiota
mi consuelo
es la soledad
hasta volver a ser
yo
de nuevo
si es que alguna vez
así fui
me derrito
entre taquicardias
y almohadas
con un osito bajo el brazo
izquierdo
para no dormir sola
porque le tengo miedo
a la oscuridad
todavía no crecí
todavía no crecí lo suficiente
como para arriesgar
como para jugar
o tal vez es porque
nunca fui al casino
ni al hipódromo
y por eso no sé apostar
me siento poco yo
nada de lo que pueda
decirles va a
cambiar las cosas
y me duele la garganta
me cuesta más hablar
no soy yo la que habla
cuando hablo
es algo lejano
y desinteresado
lo que habla por mí
nada le fascina
nada le importa
nada le apasiona
ya pasaron los excesos
el fango
el desborde
¿cuándo se vuelve a la orilla?
¿es este el mar
o estoy yendo al riachuelo?
me estampo pretextos
todos los días
para no perder la costumbre
me siento poco yo
no sé ya cómo hablarte
no sé ya cómo hablarles
no sé ya qué pienso
no sé cómo llegar
franquear mi puente
hacia los demás
un puente lindo
fuerte
hoy maltrecho
pero en refacción
domingo, 29 de marzo de 2015
Es ceder
Ya son incontables las cosas que Margarita hizo por ceder. Le dolió el alma cuando la encasillaron en el rol de sumisa, las palabras marcadas a fuego "es que vos sos sumisa, por eso": tan simple como una causalidad y tan inexplicable como cualquier oración dicha por otro ser humano. Así es como yo digo que las palabras te pueden arruinar la vida -cuento con el respaldo de teóricos célebres-. Margarita dice que no importa, que está todo bien si no la acompañás ese día a ver una banda de folk-rock cuando arreglaron con una semana de anticipación, que no importa si hay que resignar la oportunidad del sábado por otras felicidades grupales; es más, se asusta si recibe más de lo que da. Dice "qué boluda" cuando se equivoca, va a lugares que no quiere y la pasa mal, recuerda cuando le dijeron sumisa y le quedó el vicio para siempre -en realidad parece que ya lo tenía pero sin catalogar, lo cual equivale a nada-. Así es como Margarita ejerce su cobardía, como Margarita teme a la sombra cuando es monstruo, terrible monstruo. Diariamente, una resignación, como dosis médicas; diariamente, contracturas en los hombros; diariamente, maquinaciones sobre lo resignado. Y no se hereda, se adquiere, y ese acné no es porque sí. Margarita no se acuerda de su infancia, debe ser por eso, no hace esfuerzo, nunca es suficiente el esfuerzo, los trabajos prácticos con diez -si existiese, con once-, las noches durmiendo menos por practicar arpegios y preocuparse por lo irrealizado, que la biblioteca, que el trabajo, que el teatro, que el arte, que el estudio, que la profesión, que la producción constante, que ellos, que ella, que el mal, que el bien. Prefiere que la pisen antes que pisar porque no es monstruo, una señorita tan decente qué va a ser monstruo, si es más buena que el pan y que Lassie atado juntos, y si es monstruo se quiere esconder en las grutas más lejanas de la humanidad posibles y que no vean su dolor, porque no quiere hacer escándalo, y que no vean su dolor porque la gente que llora es más fea, aunque más sincera, y que no vean su dolor porque está lleno de moco y el moco aleja a la gente pero el pan tampoco llena panzas, sólo hincha. Entonces, hay que ser como un bife, piensa. Carnal, chorreante, sin pretensiones de ser otra cosa -como el pan que pretende ser pizza, sánguche o fideo-, crudo, sincero y nutricio. ¿Pero cómo se pasa de pan a bife? Nunca le explicaron y se le escapan las migas como para integrarse en otra cosa. Es que según este mundo uno nace y muere perro, pan o humano hasta que la naturaleza lo coma, lo agarren todas las bacterias del ecosistema y lo transformen en tierra para vaya a saber qué pasa. Lo cual le recuerda a que una vez ellos le dijeron que bajo ninguna circunstancia querrían ser pasto para que no los pisaran. Lo cual le recuerda a que tiene que hacer un trabajo práctico y leer cincuenta páginas de gente muerta. Retomando, uno no se convierte en otra cosa hasta la muerte -qué delicia el hipotetizarse en "uno"-, y ahí sí, te tenés que bancar que te chupe la tierra un buen tiempo, que te coman los brazos, que te desintegren las vísceras, te tenés que bancar ser bocado de microorganismos que nunca estudiaron a Lacan -o sea, algo inferior para la comunidad académica-. "Por cagona sos fea", piensa; de ahí la soledad, de ahí todos los males: por cagona. Sin embargo, esta sentencia no soluciona nada, encasilla siempre más: maldición para los amantes de las etiquetas y el orden compulsivo, o bendición escapatoria, según Freud.
Mañana es lunes, Margarita tiene la agenda full time y no quiere ver gente. No quiere hablar con nadie porque está sucia, tiene feo olor, tiene ojeras, se baña pero tiene feo olor. Empieza a autoanalizarse y se hace una espiral gigante, que concluye en dejar de pensar. Le dicen que piense menos, pero no sabe cómo solucionar las cosas sin pensar, culpa de años de positivismo -vos tan estructurada, yo tan desordenado-; le dicen que ya le va a encontrar el gusto a las cosas, que haga lo que realmente quiera, que no piense en los otros. Y así es como justamente se piensa en los otros pensando en ella: "¿qué es lo que me dicen los otros que me gusta, qué es lo que tengo que responder en un parcial para aprobar, qué es lo que perciben que disfruto, en qué soy buena?"El deseo está tan coercionado por los siglos de los siglos, amén -diecinueve años de instituciones y uno se queda medio clueco, disculpen-
Y es que Margarita tenía una mejor amiga que vomitaba cuando no podía hablar y pedía perdón cada vez que podía, que la odiaba por sus logros y decía "¿por qué yo no?" en vez de "qué bueno que vos sí" -no digo que sea siempre de fácil ser genuino en este tipo de expresiones-; y tenía un novio celoso en extremo que no le regalaba nada para el cumpleaños y se quedaba dormido por exceso de confianza; y tenía unos padres que querían que estudiara una carrera 'formal', que fuera femenina, que saliera lo menos posible y si era posible por los barrios del norte cercano, que estuviera con un muchacho decente, que volviera siempre acompañada, que no anduviera en bici por el asfalto, que no se contaminara en la polución urbana; y tenía unos abuelos con impronta de segunda guerra mundial, diez generaciones de aguantar, de casamientos arreglados, de miseria material, de atragantar emociones. Es que la clase media alta con su divina moral se ahoga y uno internaliza a sus persecutores entonces decide en todo momento como si fuese un gran anfiteatro de la acción, después uno se da cuenta lo difícil que es criar vidas y escucha Todas las hojas son del viento y se conmueve todo, después uno se olvida y casi vive como si nada. Después uno siente que es incapaz y Margarita piensa que hay otra gente que está peor, más jodida, pero qué se yo si es más jodido comer poco que no tener confianza en uno mismo -mentira, piensa, disculpen, soy un monstruo por pensar así, obviamente es peor lo otro-.
Es que Margarita tenía una maestra de quinto grado que le dio su primer beso por una equivocación -el rouge rojo inolvidable-, es que en catequesis le dijeron que no tenía maldad -o al menos eso recuerda él-, es que tomar alcohol le parecía una actitud inmoral, estúpida y trasgresora y temía a los borrachos como a las cucarachas, es que había leido a Verne en el glaciar Perito Moreno cuando sus compañeros miraban Showmatch, es que se quedaba comiendo Froot Loops hasta las doce de la noche que era cuando anochechía en Ushuahia, es que la tildaron de gorda por tener una botella de agua de Mc Donalds, es que ella quería usar el saquito violeta todo agujereado y casi se lo tiran a la basura, es que poca gente sabe que ella escucha el nombre de las notas cuando suenan, es que hace años su otra abuela se fue a vivir a Olivos y no sabe qué pensar pero le repugna lo mal que envejeció y el mal que hizo, es que no entiende nada de política y no quiere andar regurgitando opiniones, es que ya no tiene ganas de hacer nada para su cumpleaños, es que hace mucho no besa a alguien con amor, es que hace mucho posterga inmaterialidades.
Así uno empolla su propia desgracia y termina como en "Bajo las ruedas" de Herman Hesse: absorbido por los deseos de otros. Sin embargo, ¿de dónde sale el deseo propio si no es más que una digestión de todo lo socialmente esperado? Cuánta responsabilidad pusieron en nuestras espaldas las ciencias y el existencialismo, somos una generación con escoliosis. Ahora habrá que hacer caso y "tirar las quinientas generaciones a la basura" -o algo así-, pero yo quiero ser Bill Gates, no los japoneses o chinos -disculpen- que reciclan la basura tecnológica acumulada en los basurales por el exceso de población; pero para ser Bill Gates se necesita de esa gente, y para ser esa gente hizo falta un Bill Gates. Qué crueldad los roles, ¿no?
Mañana es lunes, Margarita tiene la agenda full time y no quiere ver gente. No quiere hablar con nadie porque está sucia, tiene feo olor, tiene ojeras, se baña pero tiene feo olor. Empieza a autoanalizarse y se hace una espiral gigante, que concluye en dejar de pensar. Le dicen que piense menos, pero no sabe cómo solucionar las cosas sin pensar, culpa de años de positivismo -vos tan estructurada, yo tan desordenado-; le dicen que ya le va a encontrar el gusto a las cosas, que haga lo que realmente quiera, que no piense en los otros. Y así es como justamente se piensa en los otros pensando en ella: "¿qué es lo que me dicen los otros que me gusta, qué es lo que tengo que responder en un parcial para aprobar, qué es lo que perciben que disfruto, en qué soy buena?"El deseo está tan coercionado por los siglos de los siglos, amén -diecinueve años de instituciones y uno se queda medio clueco, disculpen-
Y es que Margarita tenía una mejor amiga que vomitaba cuando no podía hablar y pedía perdón cada vez que podía, que la odiaba por sus logros y decía "¿por qué yo no?" en vez de "qué bueno que vos sí" -no digo que sea siempre de fácil ser genuino en este tipo de expresiones-; y tenía un novio celoso en extremo que no le regalaba nada para el cumpleaños y se quedaba dormido por exceso de confianza; y tenía unos padres que querían que estudiara una carrera 'formal', que fuera femenina, que saliera lo menos posible y si era posible por los barrios del norte cercano, que estuviera con un muchacho decente, que volviera siempre acompañada, que no anduviera en bici por el asfalto, que no se contaminara en la polución urbana; y tenía unos abuelos con impronta de segunda guerra mundial, diez generaciones de aguantar, de casamientos arreglados, de miseria material, de atragantar emociones. Es que la clase media alta con su divina moral se ahoga y uno internaliza a sus persecutores entonces decide en todo momento como si fuese un gran anfiteatro de la acción, después uno se da cuenta lo difícil que es criar vidas y escucha Todas las hojas son del viento y se conmueve todo, después uno se olvida y casi vive como si nada. Después uno siente que es incapaz y Margarita piensa que hay otra gente que está peor, más jodida, pero qué se yo si es más jodido comer poco que no tener confianza en uno mismo -mentira, piensa, disculpen, soy un monstruo por pensar así, obviamente es peor lo otro-.
Es que Margarita tenía una maestra de quinto grado que le dio su primer beso por una equivocación -el rouge rojo inolvidable-, es que en catequesis le dijeron que no tenía maldad -o al menos eso recuerda él-, es que tomar alcohol le parecía una actitud inmoral, estúpida y trasgresora y temía a los borrachos como a las cucarachas, es que había leido a Verne en el glaciar Perito Moreno cuando sus compañeros miraban Showmatch, es que se quedaba comiendo Froot Loops hasta las doce de la noche que era cuando anochechía en Ushuahia, es que la tildaron de gorda por tener una botella de agua de Mc Donalds, es que ella quería usar el saquito violeta todo agujereado y casi se lo tiran a la basura, es que poca gente sabe que ella escucha el nombre de las notas cuando suenan, es que hace años su otra abuela se fue a vivir a Olivos y no sabe qué pensar pero le repugna lo mal que envejeció y el mal que hizo, es que no entiende nada de política y no quiere andar regurgitando opiniones, es que ya no tiene ganas de hacer nada para su cumpleaños, es que hace mucho no besa a alguien con amor, es que hace mucho posterga inmaterialidades.
Así uno empolla su propia desgracia y termina como en "Bajo las ruedas" de Herman Hesse: absorbido por los deseos de otros. Sin embargo, ¿de dónde sale el deseo propio si no es más que una digestión de todo lo socialmente esperado? Cuánta responsabilidad pusieron en nuestras espaldas las ciencias y el existencialismo, somos una generación con escoliosis. Ahora habrá que hacer caso y "tirar las quinientas generaciones a la basura" -o algo así-, pero yo quiero ser Bill Gates, no los japoneses o chinos -disculpen- que reciclan la basura tecnológica acumulada en los basurales por el exceso de población; pero para ser Bill Gates se necesita de esa gente, y para ser esa gente hizo falta un Bill Gates. Qué crueldad los roles, ¿no?
viernes, 20 de marzo de 2015
Once am
No te voy a dar mi pelo porque es lo único que me queda de mí, menos con esa cara de loco. "No, no es lo único, tratame bien". Tengo este manojo de miedos y ni a vos te lo puedo desenredar. Anoche él estaba en cualquiera y yo tan indefensa; anoche volverme de plaza flores en el sesenta y cinco -que ni siquiera pasa por ahí- a las nueve y treintaycinco de la noche para llegar a casa a las diez, callejones boca de lobo, no había chance. No sé si volví, tal vez es porque sigo allá que sigo así de afectada. Esta música tampoco ayuda, el mediodía nublado tampoco ayuda. Sueño mucho con colectivos, no sé qué onda.
Pulsear contra la angustia: ensayar, ir al cine a la tarde, ver amigos. Llega la noche, el frío, el abandono, el rosal que absorbió tu llanto anoche -ese rosal-. Pulsear contra la angustia II: música, teatro, música, parque. La tarde, el frío y el silencio hasta en las manos. Pulsear contra la angustia III: incertidumbre, salida familiar, espectáculo, fiesta. De tu pena sudamericana. Pulsear contra la angustia IV: feriado pre facultad sin definir pero que pronto se metamorfoseará. Sudamericana.
Pulsear contra la angustia: ensayar, ir al cine a la tarde, ver amigos. Llega la noche, el frío, el abandono, el rosal que absorbió tu llanto anoche -ese rosal-. Pulsear contra la angustia II: música, teatro, música, parque. La tarde, el frío y el silencio hasta en las manos. Pulsear contra la angustia III: incertidumbre, salida familiar, espectáculo, fiesta. De tu pena sudamericana. Pulsear contra la angustia IV: feriado pre facultad sin definir pero que pronto se metamorfoseará. Sudamericana.
jueves, 19 de marzo de 2015
Presencias
Si al final nunca estás cuando acontezco
es mejor que no estés
más
cerca mío
porque
ahí es cuando de verdad existo
existe
mi verdadero calor
ahí es cuando de verdad existo
el resto del tiempo
-cuando no lato-
no importa
-tanto-
entonces no me conocés
y yo soy de esas personas
-como dije hace cinco días en un mail que no me contestaron-
que necesitan explicarse
que si no dicen quienes son quedan inconclusas
que no tiran su fragilidad por los containers
que necesitan hablar de magia cada tanto
Entonces
si no estás cuando acontezco
prefiero que no estés
nunca
es mejor que no estés
más
cerca mío
porque
ahí es cuando de verdad existo
existe
mi verdadero calor
ahí es cuando de verdad existo
el resto del tiempo
-cuando no lato-
no importa
-tanto-
entonces no me conocés
y yo soy de esas personas
-como dije hace cinco días en un mail que no me contestaron-
que necesitan explicarse
que si no dicen quienes son quedan inconclusas
que no tiran su fragilidad por los containers
que necesitan hablar de magia cada tanto
Entonces
si no estás cuando acontezco
prefiero que no estés
nunca
jueves, 12 de marzo de 2015
Andanzas
Te di mi beso más triste y confundido, te confesé casi enteras mi torpeza y mi angustia. No sé si lo merecías. Te di mi mano chiquita unas tres veces, me arrancaste un labio y medio. Quisiste acariciar mi cintura y nunca entendí si te dejé o no, pero apenas lo hiciste sentí como un escalofrío de escarcha al sol. No decidí nada: ni quería irme ni quería estar. Tedijequenomegustababailarqueestabaincómodamedijistequemesoltaramearrinconaste, tepreguntésimepodíasentendermesentíamuycarneyesoqueeslomasnormaldelmundo: alcuartonoyaséquenotienenadademaloperonoquieromedaimpresiónyonosoyasíentendés, ademásporquéyosisenotaakilómetrosquetengomilkilosdevergüenzaencimaynuncahicecosasasíporqueademástengounpasadomoralistayamorosodeamarynopoderestarconquiennotengoalgúntipodeconexiónespiritualtodossebesanyselamenyyoacátancontracturadaporunasituaciónquepodríaserlomásnormaldelmundoperonomesalefluirenestascosasporqueyoquieroamaryquemeamenymesientounapresadejaguarynomegustanadanadanadaestartandesamparada
No quise ser más torpe. Me quise escapar, gracias a B por acompañarme a casa, pero se olvidaron las llaves, y me quedé trabada ahí un rato más.
Al fin nos tomamos el segundo taxi -en ese entonces no tenía más esquemas de acción-, yo pagué con incomodidad. Nunca pude decirlo todo entero, nunca conté bien del día en el que me transformé en una chica venado y no quise serlo nunca más.
No quise ser más torpe. Me quise escapar, gracias a B por acompañarme a casa, pero se olvidaron las llaves, y me quedé trabada ahí un rato más.
Al fin nos tomamos el segundo taxi -en ese entonces no tenía más esquemas de acción-, yo pagué con incomodidad. Nunca pude decirlo todo entero, nunca conté bien del día en el que me transformé en una chica venado y no quise serlo nunca más.
Fluye
Furiosa vena
marcada en la sien
como la musculatura del caballo
se abulta en piel
se mueve
al correr
al galope
de gliptodonte
de nado de ballena
franca austral
y otras obsesiones de la infancia
como la primer conexión
con Macey
gata ojos aceituna
las pupilas dilatadísimas
que al final no me mordió
y no maúlla nunca más
como los bichos del mar
invasivos
rozándome la piel
viscosos
húmedos
resbalosos
como las piedras en Córdoba
escurridizos
como los perros de Yacanto
en los que confié
como una estrella
brújula
guía
pero me llevaron más lejos
de lo que ya estaba
y apareció un señor
que me dio la mano:
en dos pasos
estaba en casa
temporalmente
porque las casas
dejan de serlo
una vez que uno se va
en cuerpo
alma
espíritu
o amor
las casas dejan de serlo
cuando uno se va
y se transforman
en cosas
uno se da cuenta
así
que una letra es un abismo
por eso
el abecedario
me da vértigo
marcada en la sien
como la musculatura del caballo
se abulta en piel
se mueve
al correr
al galope
de gliptodonte
de nado de ballena
franca austral
y otras obsesiones de la infancia
como la primer conexión
con Macey
gata ojos aceituna
las pupilas dilatadísimas
que al final no me mordió
y no maúlla nunca más
como los bichos del mar
invasivos
rozándome la piel
viscosos
húmedos
resbalosos
como las piedras en Córdoba
escurridizos
como los perros de Yacanto
en los que confié
como una estrella
brújula
guía
pero me llevaron más lejos
de lo que ya estaba
y apareció un señor
que me dio la mano:
en dos pasos
estaba en casa
temporalmente
porque las casas
dejan de serlo
una vez que uno se va
en cuerpo
alma
espíritu
o amor
las casas dejan de serlo
cuando uno se va
y se transforman
en cosas
uno se da cuenta
así
que una letra es un abismo
por eso
el abecedario
me da vértigo
Neumática
Tres galaxias
y vos no estás ahí
te aúllo pero
no soy loba
ni viento
todavía:
entonces sólo cabe esperar
(el auto parado
en Corrientes y Serrano
y un señor tan bueno
que hasta le sonríe el bigote)
Cero caricias,
vos no estás acá
te rezo
pero vos no sos dios
ni nebulosa
todavía
(el auto parado
en Corrientes y Serrano
y hombre que vende medias
me dice hermosa)
Dos días
no sé dónde estas
me olvido
pero yo no soy amnésica
ni princésica
todavía
(el auto parado
en Corrientes y Serrano
llega el auxilio mecánico
del automóvil club)
y vos no estás ahí
te aúllo pero
no soy loba
ni viento
todavía:
entonces sólo cabe esperar
(el auto parado
en Corrientes y Serrano
y un señor tan bueno
que hasta le sonríe el bigote)
Cero caricias,
vos no estás acá
te rezo
pero vos no sos dios
ni nebulosa
todavía
(el auto parado
en Corrientes y Serrano
y hombre que vende medias
me dice hermosa)
Dos días
no sé dónde estas
me olvido
pero yo no soy amnésica
ni princésica
todavía
(el auto parado
en Corrientes y Serrano
llega el auxilio mecánico
del automóvil club)
jueves, 26 de febrero de 2015
Marchipenurias
Pedazo de idiota, ridícula, Marga me siento ridícula. Marga me siento realmente una pelotuda cuando mamá de Marga me dice a Marga "Es así. Te vamos a buscar a las diez porque es una zona del orto, la próxima hace cursos por Palermo más temprano, a ver si te calmás con esos cursitos de mierda, priorizá la facultad". Marga me siento ridiculísima porque voy y encima hago las cosas mal porque me acuerdo de la margainfanciadolescencia y me pongo a llorar como una infeliz en el medio del ejercicio que justamente era de acordarse de la infancia pero una margaidiota porque no era para tomárselo tan a pecho. Y se ríen pero no es por Marga mí y yo Marga me esfuerzo pero es peor si me margaesfuerzo porque se nota que es forzado y lo forzado no hace reír a menos que sea la idea que sea forzado, y le dicen cosas buenas y lindas a todos pero a mí Margano. Después en el auto Mamá de Marga me pide a gritos a Marga que le mienta, que vaya a Retiro pero que no le cuente, que le diga que va con tres amigos varones o con el chico que le gusta -que se invente un margachico si es que no existe, porque el hombre es el protector, así de machista es la Margamamá- y Marga no puedo entender cómo es que una persona puede pedir tan a gritos la mentira y Marga soy tan estúpida que no me avivo y no le margamiento. Marga no quiero más que me pregunten cuándo voy a tener novio, no quiero más tener que explicar que mis margapapás son unos margasandwichdelosmedios y que no me margapuedo volver en colectivo a las tres de la mañana o a las diez de la noche porque no me margadejan. Y después si me margaquejo entonces se hace un margaescándalo y me pongo a margallorar y no hay forma de margaexplicarle ala gente cuánto margasufro por esto. Lo cual es margamuchísimo, es como un margaquiste que me va a doler siempre, como ser la margagordita que no bailaba en las fiestas, como ser la margachiste que ve un auto rojo en la puerta del margalugar y se pone a llorar y querer margaesconderse toda, como darse margavuelta o margadevorarse y que nunca la vuelvan a margamirar a los ojos esa gente que no conoce y no le puede margaexplicar, eso es lo peor, no poder margaexplicar cuánto supura, que no tiene marganticuerpos para todo eso y eso que ya van tantos años de la margaenfermedad. Marga no quiero tener más margaproblemas, no quiero más margagritos ni reminiscencias de los quince años cuando no era lo suficiente margafemenina, cuando no querían que fuera margamúsica, cuando mancharon la pared de vino y me corte el margabrazo con un broche para asustarlos, ah, lo mucho que me margacuesta ser expuesta. Pero si me margafuera sería todo mil veces más difícil y de todas formas no podría margasistir tranquilamente a "esos cursitos de mierda"y de todas formas me margaangustiaría por esta margasoledad tremenda que no me deja margaexplicar, porque Marga sé que ustedes no entenderían porque la margalocura no los picó tan fuerte el día que nacieron.
Entonces ¿cómo margasehace para vivir en paz en esta margalocura? ¿cómo se hace para margaexplicar mi margatortura cada vez que Marga sé que se viene un margacastigo sentimental tremendo por una margapequeñez pequeñísima? ¿cómo margaencontrar mis margamedidas en territorios tan megadesmesurados? Marga sólo quiero esconderme a llorar y no margasalir nunca más de una margacueva, pero yo no margasoy así, yo soy margavaliente, yo margapuedo; y no sé cómo margahacer para margaexplicarles mis margangustias, me pongo toda margatensa como resorte comprimido y me margaquiebro y me margaencierro por todo y ya entonces no puedo ser Marga porque Marga no soy así de insincera.
Ahora ya margasé lo que va a margapasar: unos cuantos margadías a los gritos, margaredescubrir la margalocura inyectada en mis margapapás y margasaber que hay cosas peores en la margavida pero esta es mi margacruz y es bastante margaheavy. Al menos para margamí, margamente. Lo margapeor es que Marga soy muy margacariñosa y la gente no lo margasabe, marganecesito muchos abrazos pero no de ellos, de ustedes. Y ustedes no lo margasaben, y Marga no sé margapedirlo y me margasiento tan margavulnerable que podrían margabesarme y Marga echarme a margallorar todo lo que no margapude margaexplicar porque soy muy margasensible y siendo así se puede margacrear arte pero también se margallora mucho. Me margametí en varios margaquilombos y no margasé cómo margasalir de esto, ya no quiero margacansar a la gente con mis margaproblemas habiendo tanta neurosis distribuida en todos. No quiero ir al margacursito el próximo jueves, me da margavergüenza, voy a estar margamal como hoy y otra vez el margauto rojo en la puerta y dale que dale con el margaquilombo y "lo hablamos con tu margapapá". Marga me margaduele la cabeza de tantas margalágrimas y tanta margafrustración depositada en margamí; margaodio que esperen que yo margamienta para cumplir sus margaexpectativas. Margadetesto mi marganecesidad de aprobación o margacariño sin poder margaexplicar, siempre sin poder margaexplicar que esto no es marganormal. Como en un margasandwich. Mañana no voy a margaquerer ni ver a mis margabuelos porque es su margaculpa que hayan salido ellos tan margamal del bocho y es la margaculpa de mis margatatarabuelos y así una margabola de generaciones defectuosas. Quiero margasalvarme.
Y lo peor es no poder margaexplicar.
domingo, 22 de febrero de 2015
Roñas sueltas
Date cuenta
que tiene los ojos tristes
como un perro
sucio
mojado
con el hocico
lleno de lagañas
hecho un cachivache
un perro payaso
sombra de ser
sombra de parto
sombrilla en el desierto
tan al pedo
como el perro en la calle
nadie lo espera
nadie cree en él
que no va a ser un esperpento
que no tiene parásitos
-o al menos no se ven-
un perro
no te hidrata
las venas
menos mugroso
como él
sólo
un perro
te refleja
la miseria
más si es
mugroso
como él
que tiene los ojos tristes
como un perro
sucio
mojado
con el hocico
lleno de lagañas
hecho un cachivache
un perro payaso
sombra de ser
sombra de parto
sombrilla en el desierto
tan al pedo
como el perro en la calle
nadie lo espera
nadie cree en él
que no va a ser un esperpento
que no tiene parásitos
-o al menos no se ven-
un perro
no te hidrata
las venas
menos mugroso
como él
sólo
un perro
te refleja
la miseria
más si es
mugroso
como él
Verborragia
No me extrañes
no me quieras poseer
no por ser mujer
se es más débil
aunque así lo hayan dictado
miles de manuales escolares
del siglo pasado
creo que
estoy alcanzando
cada vez más
la sinceridad
y me duele
porque no se termina
nunca
no quiero quedar
enredada entre
la costumbre
ya no me hallo
en mis canciones
de hace un mes
y busco mi verdad
entre libros de anagrama
devorados vorazmente
y busco recetas
que me expliquen
cómo carajo se hace
para no acobardarse
cuando el futuro
da tanto vértigo
y hoy casi es mañana
mientras soy como de arcilla
me rehago todo el tiempo
para no endurecerme
de una manera
fatal
mortífera
perpetua
como el tiempo después de nosotros
como la niñez olvidada
como las primeras curiosidades
no dejes que te digan idiota
ni ardillita
no te dejes tener miedo
al menos no tanto
como para
no hablarlo
peor es ser fósil
te digo
que peor es ser fósil
a mí también
me arrancaron
algo
alguna vez
que nunca pienses
"ya cedí ante mil imperativos
qué me va a hacer uno más"
porque se pudre todo
es todo un quilombo
de palabras
un trabalenguas
trababocas
trabapiernas
entonces
mis días
se desgajan en
reformulaciones
sin fórmula
y por eso
no me caigo del árbol
hasta quién sabe cuándo
sea la adultez
y tal vez ni siquiera
ahí
peor es ser fósil
te repito
que peor es ser fósil
peor es temblar
sin poder decir
ni
mu
Voy a ser hermosa, cueste lo que cueste
no me quieras poseer
no por ser mujer
se es más débil
aunque así lo hayan dictado
miles de manuales escolares
del siglo pasado
creo que
estoy alcanzando
cada vez más
la sinceridad
y me duele
porque no se termina
nunca
no quiero quedar
enredada entre
la costumbre
ya no me hallo
en mis canciones
de hace un mes
y busco mi verdad
entre libros de anagrama
devorados vorazmente
y busco recetas
que me expliquen
cómo carajo se hace
para no acobardarse
cuando el futuro
da tanto vértigo
y hoy casi es mañana
mientras soy como de arcilla
me rehago todo el tiempo
para no endurecerme
de una manera
fatal
mortífera
perpetua
como el tiempo después de nosotros
como la niñez olvidada
como las primeras curiosidades
no dejes que te digan idiota
ni ardillita
no te dejes tener miedo
al menos no tanto
como para
no hablarlo
peor es ser fósil
te digo
que peor es ser fósil
a mí también
me arrancaron
algo
alguna vez
que nunca pienses
"ya cedí ante mil imperativos
qué me va a hacer uno más"
porque se pudre todo
es todo un quilombo
de palabras
un trabalenguas
trababocas
trabapiernas
entonces
mis días
se desgajan en
reformulaciones
sin fórmula
y por eso
no me caigo del árbol
hasta quién sabe cuándo
sea la adultez
y tal vez ni siquiera
ahí
peor es ser fósil
te repito
que peor es ser fósil
peor es temblar
sin poder decir
ni
mu
Voy a ser hermosa, cueste lo que cueste
jueves, 19 de febrero de 2015
Ebullición
Me desgarra tu cobardía, me reprime. Odio las imposiciones si no vienen de mí -y a veces, incluso así-.
Que no me cuenten:
Cómo se agarran los cubiertos
Cómo hay que volver a casa
Qué se le debe decir a los desconocidos
Qué no se le debe decir a los conocidos
Cuánto hay que hablar en la mesa
Cómo se seduce a una persona
Cuánto amor se puede dar
Cómo hay que posar para una foto con el meridiano
Qué significa ser sano
Dónde está la decencia
Qué es gracioso
Etc
(se me fue el enojo)
Que no me cuenten:
Cómo se agarran los cubiertos
Cómo hay que volver a casa
Qué se le debe decir a los desconocidos
Qué no se le debe decir a los conocidos
Cuánto hay que hablar en la mesa
Cómo se seduce a una persona
Cuánto amor se puede dar
Cómo hay que posar para una foto con el meridiano
Qué significa ser sano
Dónde está la decencia
Qué es gracioso
Etc
(se me fue el enojo)
domingo, 15 de febrero de 2015
Papilla
Tengo un sueño colosal todos los días, las veinticuatro horas. Me acompaña como una sombra, como un perrito faldero con patas pesadas, siendo yo mamá faldas. Todavía no sé por qué me sigue con esa insistencia tremebunda de los recordatorios mentales, pero tengo mis hipótesis:
a) Pocas horas de sueño pacífico
b) Pensamientos pululantes
c) Cambios hormonales
d) Ansiedad por lo inexistente
e) Ver cine japonés
f) No saber tocar Maple Leaf Rag
Ninguna de ellas aún es considerada la respuesta definitiva a tal intríngulis, sólo parcial. Debería añadir el gusto de tragar a sorbos palabras exóticas y la necesidad de completar el estante de la biblioteca. Ni bien disponga de una información más detallada, comunicaré.
a) Pocas horas de sueño pacífico
b) Pensamientos pululantes
c) Cambios hormonales
d) Ansiedad por lo inexistente
e) Ver cine japonés
f) No saber tocar Maple Leaf Rag
Ninguna de ellas aún es considerada la respuesta definitiva a tal intríngulis, sólo parcial. Debería añadir el gusto de tragar a sorbos palabras exóticas y la necesidad de completar el estante de la biblioteca. Ni bien disponga de una información más detallada, comunicaré.
jueves, 12 de febrero de 2015
Culpas (ese no sé qué)
Nena ojazos negros me saluda tímidamente. Yo leyendo, me toma de sorpresa. Tiene tarjetas en la mano, nunca sé qué hacer y siempre me detesto por eso. No tengo cinco, pero te doy dos y no me des nada, así te quedan -aunque tengo diez-.
Las únicas palabras que ella dejó caer fueron 'Hola' y 'bueno': suficiente para quedarse clavada entre mis días y angustias.
Perdón, no sé bien por qué.
Ya no puedo leer.
Las únicas palabras que ella dejó caer fueron 'Hola' y 'bueno': suficiente para quedarse clavada entre mis días y angustias.
Perdón, no sé bien por qué.
Ya no puedo leer.
miércoles, 11 de febrero de 2015
Felinidades recostadas
Gatito hundido en sueño refulgente con el pecho palpitante. Ronronea de amor, ya no hay garras, ya no hay pulgas, se enrolla todo todito chinito. Tranquilo, gatito, no matarán más ciervos para perfumar las sábanas de almizcle. Tranquilo, gatito, no hay asesinato posible si estamos juntos. Tu cola degüella toda maldad, excepto la de las mangueras. Gatito, sos sueño sin decibel, gatito cascabel. Gatito placer, gatito pereza, gatito elegancia, señor gatito: formidable es usted con sus vanidades de pelo gris y colilargo, reencarnación de emperador, así de majestuoso. Me empacha de ternura con sus maniobras felinas, sus artimañas. Como para vestir de kimono sólo porque me mira y encuentra entero el misterio del mundo en un cordón. Todo es tan crucial, para usted: la propagación del agua, el olor a salmón ahumado, los nudos del zapato. Cierra con alborozo los ojos reptilianos, vuelve a dormir media siesta; reconfórtese. Póngase cómodo, la noche es suya.
Mientras tanto yo lo envuelvo en mi amor.
Mientras tanto yo lo abrigo con mi amor.
Mientras tanto yo lo envuelvo en mi amor.
Mientras tanto yo lo abrigo con mi amor.
lunes, 9 de febrero de 2015
Vibratto (Tremenda antropofagia)
Qué hermoso clima, afuera y adentro -léase con sarcasmo-. Cansada de las charlas express de liberación por parte de sujeto L, que a mí me dejan exhausta. No camines sola por los bosques de Palermo, yo te acompaño: preferiría que no lo hicieras.
El hobbie familiar es el de la glotonería: una obesidad -en todo sentido- que no se sabe cuándo empieza ni dónde termina. Ni mil cuatrocientos tenedores libres saciarán el hambre de al menos cinco generaciones hambrientas, nunca va a ser suficiente. Así uno vive: si falta comida, se come la piel, las uñas, el cerebro, el corazón. Después se pregunta un ¿estoy gordo/a? a la persona más cercana de confianza, obviamente, recibiendo la mayoría de las veces como respuesta un "No", ya sea por pereza, complacencia o desinterés sobre la causa. Y si se recibe un "Sí", qué espanto, qué horror, la negación total y a otra cosa mariposa. Memé, la delgadez no es perfección. Así es como te nacen los hijos machistas.
A veces me pregunto si es tan común esta enfermedad. Después me doy cuenta que no, que es una pequeña astilla que llevaré por siempre en el bolsillo del alma -donde sea-. Casi siempre será inexplicable como las palabras nos arruinaron la vida. De ahí, la literatura. Ojo, no digo que las palabras no te salven, pero todo se puede ir al carajo más fácil, por eso de la entropía, ¿o no?. Es medio una estafa , eso de la entropía, pienso.
Así es como me despido: mañana me voy a caminar por los bosques de Palermo; incursionaré en alguna droga, haré un curso de clown, intentaré ganar dinero, lavaré mi ropa, desaprenderé los miedos que pueda. Leeré a Foucault si me dan los sesos, cantaré a todo pulmón cuando no haya nadie en casa o por qué no en la calle aunque ahí será a un tercio pulmón para no molestar a los transeúntes, venderé lo que no uso por Internet. Algún día amaré a algún muchacho, iré a alguna fiesta, me mudaré de domicilio.
Mientras tanto, sigo escribiendo mis dolores, no sin intentar vivir también mis alegrías.
El hobbie familiar es el de la glotonería: una obesidad -en todo sentido- que no se sabe cuándo empieza ni dónde termina. Ni mil cuatrocientos tenedores libres saciarán el hambre de al menos cinco generaciones hambrientas, nunca va a ser suficiente. Así uno vive: si falta comida, se come la piel, las uñas, el cerebro, el corazón. Después se pregunta un ¿estoy gordo/a? a la persona más cercana de confianza, obviamente, recibiendo la mayoría de las veces como respuesta un "No", ya sea por pereza, complacencia o desinterés sobre la causa. Y si se recibe un "Sí", qué espanto, qué horror, la negación total y a otra cosa mariposa. Memé, la delgadez no es perfección. Así es como te nacen los hijos machistas.
A veces me pregunto si es tan común esta enfermedad. Después me doy cuenta que no, que es una pequeña astilla que llevaré por siempre en el bolsillo del alma -donde sea-. Casi siempre será inexplicable como las palabras nos arruinaron la vida. De ahí, la literatura. Ojo, no digo que las palabras no te salven, pero todo se puede ir al carajo más fácil, por eso de la entropía, ¿o no?. Es medio una estafa , eso de la entropía, pienso.
Así es como me despido: mañana me voy a caminar por los bosques de Palermo; incursionaré en alguna droga, haré un curso de clown, intentaré ganar dinero, lavaré mi ropa, desaprenderé los miedos que pueda. Leeré a Foucault si me dan los sesos, cantaré a todo pulmón cuando no haya nadie en casa o por qué no en la calle aunque ahí será a un tercio pulmón para no molestar a los transeúntes, venderé lo que no uso por Internet. Algún día amaré a algún muchacho, iré a alguna fiesta, me mudaré de domicilio.
Mientras tanto, sigo escribiendo mis dolores, no sin intentar vivir también mis alegrías.
jueves, 5 de febrero de 2015
Parque y dulce de leche (zambullida/chapuzón)
Ahora es donde todo se vuelve blando.
Todo es blando, un infoco, flexibilidad. Las letras grandes, huecas sobre la hoja en semiblanco. Todo es largo, flexible, como si estuviera por derretirse, como un hilo en el segundo que perece bajo la llama de un encendedor.
Se pliega en redondo, los tambores, el chicle como un pez, árboles planchados sobre un cielo saturadísimo, las flores cosidas en la remera mal lavada. Texturas y no poder dejar de sonreír de placer, aunque también esté triste.
Bajé a verme un rato. Si tuviese todo el tiempo, es como casi esto. Las yemas de los dedos acariciando un perro vacuno de pelo corto, la mirada fija, helado en la lengua.
Mis brazos son de tierra en la tierra, las manos se funden -los mares también-, las hormigas en todos lados y qué. Es estar lejos y no.
El día tiene olor a aliento de perro: húmedo, a lagarto sobre piedra, pesado, como una verdad rozagante. Se respiran los estandartes veraniegos: pasto, tierra mojada, sudores, las araucarias del parque. Debajo de las uñas, cuasi ceniza. La flauta rasga el aire con un aullido de tiempos percusivos, el parche golpea a la mano que golpea al parche, desnudeces, todo se desanuda. La brisa se unta en la piel expuesta: hace un sandwich de piel con sol, con gusto a vapor.
Cuando vivas, no te olvides de degustar un día casi entero.
Vamos a jugar, que es lo mejor que nos queda.
Todo es blando, un infoco, flexibilidad. Las letras grandes, huecas sobre la hoja en semiblanco. Todo es largo, flexible, como si estuviera por derretirse, como un hilo en el segundo que perece bajo la llama de un encendedor.
Se pliega en redondo, los tambores, el chicle como un pez, árboles planchados sobre un cielo saturadísimo, las flores cosidas en la remera mal lavada. Texturas y no poder dejar de sonreír de placer, aunque también esté triste.
Bajé a verme un rato. Si tuviese todo el tiempo, es como casi esto. Las yemas de los dedos acariciando un perro vacuno de pelo corto, la mirada fija, helado en la lengua.
Mis brazos son de tierra en la tierra, las manos se funden -los mares también-, las hormigas en todos lados y qué. Es estar lejos y no.
El día tiene olor a aliento de perro: húmedo, a lagarto sobre piedra, pesado, como una verdad rozagante. Se respiran los estandartes veraniegos: pasto, tierra mojada, sudores, las araucarias del parque. Debajo de las uñas, cuasi ceniza. La flauta rasga el aire con un aullido de tiempos percusivos, el parche golpea a la mano que golpea al parche, desnudeces, todo se desanuda. La brisa se unta en la piel expuesta: hace un sandwich de piel con sol, con gusto a vapor.
Cuando vivas, no te olvides de degustar un día casi entero.
Vamos a jugar, que es lo mejor que nos queda.
miércoles, 4 de febrero de 2015
Tumbos
Arremeto de nuevo así: tengo el cerebro paspado de tanto rozar la locura, lo circense. Borrar todas las conversaciones. Me molesta que hables como un nene. "Vos sos coraza, yo soy así y no me sale ser de otra manera", me molestan las polaridades, me molestan las repeticiones -y no me voy a cansar de repetirlo-. "Aclarale a ella que no soy yoico", ya sé que yo te irrito tanto en este momento como vos a mí. Quedemos bien, vamos a decir que vamos a hacer planes para después no cumplirlos, pero que ahora esté todo bien.
Todos esos chicos hablan igual, los mismos gags, las mismas selfies, la misma frialdad.
Basta de compartir temas de Spinetta, hay que saltar, tiene que ser ya. 'Te paso a buscar, se me rompió el auto y eso me angustia muchísimo', nunca te voy a contar que me tomé un taxi sola. No te preocupes mamá, yo te cuido. Mientras se me van los propósitos por la ventana, y estoy media hora pasándome el peine fino con olor a ajo en el pelo. Se me suicidan los propósitos, se ahogan, se escurren. Cada vez cuesta más hacer algo.
Y es Buenos Aires, todos se escapan de acá. Al menos, los que yo conozco. Un cambio de aire, una casa en un country, vacaciones en la costa o en la montaña, la culpa es de la ciudad -alienante-. Pero si no aprendemos a estar bien acá, se nos va a paspar el cerebro, los deseos, las ganas, el afecto.
Todos esos chicos hablan igual, los mismos gags, las mismas selfies, la misma frialdad.
Basta de compartir temas de Spinetta, hay que saltar, tiene que ser ya. 'Te paso a buscar, se me rompió el auto y eso me angustia muchísimo', nunca te voy a contar que me tomé un taxi sola. No te preocupes mamá, yo te cuido. Mientras se me van los propósitos por la ventana, y estoy media hora pasándome el peine fino con olor a ajo en el pelo. Se me suicidan los propósitos, se ahogan, se escurren. Cada vez cuesta más hacer algo.
Y es Buenos Aires, todos se escapan de acá. Al menos, los que yo conozco. Un cambio de aire, una casa en un country, vacaciones en la costa o en la montaña, la culpa es de la ciudad -alienante-. Pero si no aprendemos a estar bien acá, se nos va a paspar el cerebro, los deseos, las ganas, el afecto.
lunes, 2 de febrero de 2015
Estornudo (-)
Lloré ya mil veces esta soledad, este miedo, -o como se llame- y no sirve de nada, supura y supura. Tres golpes al estómago de la autoestima, consecutivos. Primero una patada, después un puñetazo, acto seguido un reflejo visceral -que fue el más doloroso-. No sé ponerle nombre a este miedo, este desgaste de mandíbulas, esta exigencia sin dirección. No sé a quién recurrir, no sé explicarlo.
No avanzo, es como nadar en petróleo: valiosísimo pero inmóvil. Es que soy un elefante chiquito, dije a un sociólogo una vez. Es que me pesa el corazón, me pesan las palabras, me pesan los viajes. Me olvidé cómo se hablaba de cosas banales y tengo un discurso cotidiano raquítico. Me olvidé de los labios negros de los animales, de la mansedad de mi pecho, ahora soy tempestad de lo indecible.
Un imperativo que no me dice nada, doscientas veces no. Criatura, soy otra criatura, pero me siento un fragmento, tres mil trescientas astillas de vidrio, dos pupilas negras y una turmalina. Y yo no me suelo identificar con esa piedra. Estoy babeando hace como tres años, no dejo de tomar agua, no sé dónde puede impactar la contractura de los hombros, me quiere hablar y yo no la escucho.
Me gustaría roncar. ¿No es horrible que nos olvidemos cosas tan esenciales como la forma de abandonarse al sueño? Necesito saber lo que valgo antes de irme. Billetizarme, si soy un Roca, un Sarmiento o un Belgrano. Qué horror, yo no soy eso. Pero lo necesito, necesito dar, necesito dar amor, necesito abrazos porque yo también tengo miedo y quiero acurrucarme sobre algo suave. Yo también quiero que me acaricien el pelo, yo también quiero pertenecer al todo -asquerosamente cursi-. Amar es urgente.
No me mires a los ojos si no los vas a ver bien. Me da vergüenza ser tan frágil, tan sensible por cosas tan estúpidas. ¿Me podés entender? No quiero más que no me entiendan, cada vez me cuesta más abrirme a los demás. Una vida se puede ir a la mierda muy fácil, yo quejándome por boludeces. Así no se puede hacer nada, es totalmente contraproducente, hacer, hacer, hacer. Se me rompe la piel de tanto crecer, y si me encojo me va a quedar toda estriada y colgando. No puedo parar de crecer, no debo, cuanto más alta más me encorvo, hasta lamer el suelo. Tengo que abarcar todo, quiero tocar los cumulonimbus para que por fin me atraviese el gran rayo y dejarme de joder.
"Para mí apostar es justamente lo contrario, jugársela por las cosas 'tan lindas', de una vez por todas, y dejarse de boludear y autoboicotearse, si es que realmente querés las cosas tanto como decís. No hacerlo es ser cobarde, y yo no quise serlo, al menos lo intenté. Nos gustará la poesía pero en la vida se actúa. Y yo quiero vivir, así que supongo que es mejor que no pase nada"
No sé qué me falta, no sé qué perdí, no sé qué me pasa.
No quiero no admitirme.
No quiero no admitirme.
¡Y hay que impedir que juegues para el enemigo!
sábado, 31 de enero de 2015
jueves, 29 de enero de 2015
Corrosivo (corrección II)
Intactas tus ganas
de digerir
lo que te corroe
Decididas,
las yemas suaves de tu amor
Acarician,
con cariño tu ternura
Duerme abrazado,
un perfume a tu colchón
Se hamacan
las alegrías en tu balcón
de digerir
lo que te corroe
Decididas,
las yemas suaves de tu amor
Acarician,
con cariño tu ternura
Duerme abrazado,
un perfume a tu colchón
Se hamacan
las alegrías en tu balcón
Corrosivo (corrección)
Férreas tus ganas
de dinamitar
lo que te corroe
Hostiles,
las manos gélidas de tu supuesto amor
Destrozan,
con palabras tu armadura
Insomne,
un zumbido en tu emoción
Gimotea,
un gatito en tu balcón
de dinamitar
lo que te corroe
Hostiles,
las manos gélidas de tu supuesto amor
Destrozan,
con palabras tu armadura
Insomne,
un zumbido en tu emoción
Gimotea,
un gatito en tu balcón
martes, 27 de enero de 2015
Capiuf
Amor, no me depredes, por favor. Que se me desatan los días, y es hora de arrancar las costras y salir a sangrar. Te voy a invitar, no me rechaces. Espero aceptes lo que quedó de las lavandas. Las mujeres no somos flores pero podemos marchitarnos, ni somos objetos pero nos rompemos. No me voy a romper en mil pedazos por un "no". Y sos tan lindo que te abrazaría tan fuerte que toserías por la opresión que eso te provocaría en el pecho, pero mantengamos la calma, paso a paso. Nada más, cuando tenga noticias tuyas, voy a decirte "Quiero verte", así de contundente, sencillo y compacto. Hay un noventa por ciento de probabilidades de que tiemble un poco: algún día tendré Parkinson y tendré que acostumbrarme a ello, será sólo un pequeño ensayo, nada grave. Quizás, ni siquiera seas mi amor.
Flacuras
Con un gato durmiendo en el pecho me gustaría escribir este texto. En donde pienso que podríamos tranquilamente haber nacido zarigüeyas, tan sólo por el placer de pronunciar la palabra que huele a pelos escurridizos y ojos desorbitados.
Verte antes de que sea demasiado tarde, la avidez de conocer a alguien que te noquee el corazón. La profunda conmoción de sentir tu cuerpo devorado al fin por mí, nunca mejor dicho por voces ancestrales. Sólo abrázame inocentemente así, qué descalza va la luna junto a ti, de la boa al lemur, me quedo muda. Muda como la piel de la serpiente, que se va para no volver, y en eso consiste toda mudanza. O al menos, un simulacro de eso.
Husmeamos en todas las cuevas para encontrar una sin moho, por más que sepamos que no existe ninguna. Escuchamos la discografía entera de los Beatles para consumir la noche a pitadas y hacer una coreografía de adolescencia idealista. Coleccionamos mascotas para que nos extrañen y nos salten encima cuando volvamos a casa. Componemos canciones para crearnos un ejército de melodías que nos rescaten de las situaciones peliagudas. Amamos para estar más cerca de nosotros.
Verte antes de que sea demasiado tarde, la avidez de conocer a alguien que te noquee el corazón. La profunda conmoción de sentir tu cuerpo devorado al fin por mí, nunca mejor dicho por voces ancestrales. Sólo abrázame inocentemente así, qué descalza va la luna junto a ti, de la boa al lemur, me quedo muda. Muda como la piel de la serpiente, que se va para no volver, y en eso consiste toda mudanza. O al menos, un simulacro de eso.
Husmeamos en todas las cuevas para encontrar una sin moho, por más que sepamos que no existe ninguna. Escuchamos la discografía entera de los Beatles para consumir la noche a pitadas y hacer una coreografía de adolescencia idealista. Coleccionamos mascotas para que nos extrañen y nos salten encima cuando volvamos a casa. Componemos canciones para crearnos un ejército de melodías que nos rescaten de las situaciones peliagudas. Amamos para estar más cerca de nosotros.
martes, 13 de enero de 2015
Peripecias
La mano se podría quedar descansando en el ombligo para siempre, y no me importaría. Porque es cómodo, y porque cuesta moverse así. La música podría seguir sonando para siempre. Porque me acostumbré, y porque ahora da igual todo. Me quedaría toda la noche hamacándome pero una persona decente debe volver a su hogar temprano. Y es así, si uno quiere ser decente, a algunas cosas se tiene que atener. Al menos así no hace falta tomar lecciones de protocolo para disimular la barbarie que uno lleva dentro.
Qué hartazgo me da esta tendencia a la idiotez.
Qué hartazgo me da esta tendencia a la idiotez.
lunes, 12 de enero de 2015
Por qué ahora
Por qué apretar los ojos y arrugar las manos, por qué el pantano relincha en el pecho que se escurre.
Por qué las mejillas tan suaves y nadie las acaricia, por qué el hocico tan lleno de lagañas, por qué no al regocijo.
"No, la infelicidad es otra cosa; la infelicidad es no tener el valor"
Ni diez siameses van a romper el mundo, ni vos con tu maullido celofán y tus pestañas castañas de criatura intrauterina, de tan amaestrados que están. Y si te tintinea el alma es por la devaluación, porque los billetes de ayer hoy valen monedas. No te asustes, es normal, a todos nos pasa cada cien inviernos -mascullé-. Ahora sólo quedan procedimientos higiénicos y extirpar el estómago famélico que no deja de mugir por vivir en país ganadero.
Un engendro en el lecho, y la noche ya llegó aunque no sepa tu dirección porque tiene alas de murciélago para empujar las sombras. Vos estás en camisón comiendo piedras -tres veces al día, por indicaciones del doctor- y empezás a chapotear en la negrura. No da, así no se puede digerir un carajo, siempre lo mismo acá. Entonces empezás a cabalgar los muebles -no sin un poco de vértigo-, empapado hasta el pescuezo, y ves al bicho-noche pegoteado contra la cortina sonriendo maliciosamente -divirtiéndose, el miserable-. Sacás el rifle y pum, hoy ya no te va a zumbar más. Lástima el manchón en la pared.
Hasta mañana.
Por qué las mejillas tan suaves y nadie las acaricia, por qué el hocico tan lleno de lagañas, por qué no al regocijo.
"No, la infelicidad es otra cosa; la infelicidad es no tener el valor"
Ni diez siameses van a romper el mundo, ni vos con tu maullido celofán y tus pestañas castañas de criatura intrauterina, de tan amaestrados que están. Y si te tintinea el alma es por la devaluación, porque los billetes de ayer hoy valen monedas. No te asustes, es normal, a todos nos pasa cada cien inviernos -mascullé-. Ahora sólo quedan procedimientos higiénicos y extirpar el estómago famélico que no deja de mugir por vivir en país ganadero.
Un engendro en el lecho, y la noche ya llegó aunque no sepa tu dirección porque tiene alas de murciélago para empujar las sombras. Vos estás en camisón comiendo piedras -tres veces al día, por indicaciones del doctor- y empezás a chapotear en la negrura. No da, así no se puede digerir un carajo, siempre lo mismo acá. Entonces empezás a cabalgar los muebles -no sin un poco de vértigo-, empapado hasta el pescuezo, y ves al bicho-noche pegoteado contra la cortina sonriendo maliciosamente -divirtiéndose, el miserable-. Sacás el rifle y pum, hoy ya no te va a zumbar más. Lástima el manchón en la pared.
Hasta mañana.
Nauseabunda vagabunda
Te fallé, Luis. Como habrás notado no fui al lago hoy, ni creo que vaya mañana. Al menos no a verte.
De todas formas, compañía no te va a faltar, menos siendo tan raramente simpático. También está Toby, aunque nunca entendí si era Toby de verdad o sólo perrito azabache del Lácar. Y sí, es así como hace dos días no me animo a cruzar la plaza.
No sé si quiero verte de nuevo, estás más enfermo que yo. Creo que lo que pasa es que no quiero que seas un simulacro de Berthe Trépat o de Héctor o de Artaud, o como quieras llamarlo. Sólo quiero que seas Luis sin más preámbulos ni etiquetas. Es difícil no encasillar, no me juzgues, son los gajes del oficio: entendé que se me murió el tamagotchi a los once años y tengo un gato comunista -según mi abuelo-. Lo que pasa es que el afecto siempre se mezcla con la mierda, por más coladores que hayamos coleccionado. Te regalo la última garrapiñada del parque, espero la aceptes, ya que no nos salió el suicidio, ni a vos, ni a mí, ni a mi hermano -por suerte y por desgracia-.
Gracias por acompañarme hasta la esquina y decirme que tengo cara de buena.
De todas formas, compañía no te va a faltar, menos siendo tan raramente simpático. También está Toby, aunque nunca entendí si era Toby de verdad o sólo perrito azabache del Lácar. Y sí, es así como hace dos días no me animo a cruzar la plaza.
No sé si quiero verte de nuevo, estás más enfermo que yo. Creo que lo que pasa es que no quiero que seas un simulacro de Berthe Trépat o de Héctor o de Artaud, o como quieras llamarlo. Sólo quiero que seas Luis sin más preámbulos ni etiquetas. Es difícil no encasillar, no me juzgues, son los gajes del oficio: entendé que se me murió el tamagotchi a los once años y tengo un gato comunista -según mi abuelo-. Lo que pasa es que el afecto siempre se mezcla con la mierda, por más coladores que hayamos coleccionado. Te regalo la última garrapiñada del parque, espero la aceptes, ya que no nos salió el suicidio, ni a vos, ni a mí, ni a mi hermano -por suerte y por desgracia-.
Gracias por acompañarme hasta la esquina y decirme que tengo cara de buena.
Un semiabrazo
Marina
jueves, 8 de enero de 2015
Godzillario
Ahora tengo el cerebro chorreándome como un moco por el cráneo, de tanto pensar, de tanto revolver sobre los mismos temas ya sin saber qué decir pero con impotencia. "Estamos para el teatro" y otras frases célebres de la noche. Qué escándalo la convivencia.
No quiero estar más enferma de miedo, de represión, no sé cómo salir de acá. Me da miedo.
No quiero estar más enferma de miedo, de represión, no sé cómo salir de acá. Me da miedo.
De uróboros
No puedo evitar odiarlos, ahora que están tan cerca, no puedo.Y es eso, es odio: no pienso seguir atenuando las palabras por chocantes que suenen. Es odio por esa moral 'solucionadora', odio por la incapacidad de disfrute, odio por la pasividad frente a la creación posible, odio por la banalidad, odio por los colgajos rencorosos, odio por la intolerancia, odio por el odio que profesan. No puedo evitar escribir sobre esto, una y otra vez. Va más allá de toda superación posible y de mil sesiones de terapia. ¿Cómo quieren que les hable con tanto vómito en la garganta?. Sé que pronto va a pasar.
Lo que sí: Fósil nunca, no a la repetición.
Lo que sí: Fósil nunca, no a la repetición.
martes, 6 de enero de 2015
Comensales del arte (y otras aberraciones)
Y ej así, vo les nombrá un par de autores, un Jerman Jés, un Toltói y ya se alborotan. Después le rematá en música con Los Bitul, el Flaco, y si da le decí que tocás la viola y puffff, ya tá. E' importante ser tipo culto, suma punto, y si te guta escribir o atuar, e' como un pasaje direto al telo. ¿Nosierto?
lunes, 5 de enero de 2015
Otro texto porteño
Si la soledad te pincha a vos también esta noche, bienvenido seas, quien seas. La miel no es amiga de la noche ni de los ascéticos. Me cago de frío acá afuera. Si me oís, vos, tocame la puerta. Cierto, que no sabés donde vivo. Pero tenés mi número, que es más o menos lo mismo (qué pobre reducirse a unos diez dígitos en una pantalla de cristal líquido), ¿no?.
Qué se yo, en una de esas...
Qué se yo, en una de esas...
(Ya no tengo más liendres, podés volver)
Del pecho abierto
Supongo que la herida, como la llaman, va a estar siempre ahí. Acechando los infortunios para aparecer e hincharse hasta que se llenen de sangre las córneas, y no poder ver con claridad. Subrepticiamente.
Duele que digas que el arte es simpático, escuece que importe más lo que falta que lo que hay, desgarra que te enojes porque se desbordó el baño mientras alguno de nosotros sonríe. No te voy a contagiar los piojos, no sé quién sacó el pan de la heladera, pero qué importa. No sé por qué se te rayaron los lentes y no ves un carajo, no me preguntes por qué. Para qué secar los platos con desgano si se pueden escurrir solos. Señalarme el grano en la cara. Si no tenés lugar para sentarte ya me voy, si querés camino más lento, pero pedímelo. Que ella vomitara cuando vos llegabas tarde no es mi culpa. No sé por qué tu vida tiene que ser tan triste, pero qué importa.
No me marchiten.
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