martes, 5 de mayo de 2020

Poincaré

Aunque estemos adentro de nuestras casas el piso se vuelve fango. Todo mancha, todo se mueve, todo es más difícil. Hay personas que lloran cuando se embarran, otras se ponen de malhumor. Yo en general tiendo a llorar, aunque tuve el corazón un poquito congelado esta última semana. Hasta hoy, que me di cuenta que posiblemente no nos veamos por mucho más tiempo. Aunque no lo sé. También me di cuenta que son mis últimos tiempos en esta casa, lo cual quise por mucho tiempo pero ahora me angustia un poco. La vida siempre fue como un pickle, como un pepino en conserva: agridulce. Solo que ahora el frasco tiene más vinagre que agua.
Estoy contenta de ser buena para la gente, de cambiarles un rato de su día, de hacerlxs sentir bien, de generarles preguntas. De que me digan que las clases les hacen bien. Todxs hacemos lo que podemos, todxs somos diferentes. Bancarnos es difícil pero necesario. Hoy transpiro llanto, la casa hace ruido en todo sentido. Todo, lo más chiquito se escucha más, porque casi que hay silencio. De noche me cuesta irme a dormir y sueño pesadillas. Hay tiempo para descansar pero es difícil hacerlo. Te extraño mucho y se me hace jugo de corazón de no tenerte cerca. Cinco años y sigo sin entenderte, así funciona la cosa ¿no? si no tuvieramos alguna curiosidad supongo que no seguiríamos juntes.
¿Qué nos pasa? ¿Qué te pasa? ¿Qué significan las cosas? ¿Significan?