sábado, 29 de noviembre de 2014

Demencial

No sé si lo podés entender, vos, que yo soy planta de mucha agua. Digo, al menos es mi estado actual. Por eso a veces me ahogo, se me disuelven los libros, se me desintegran los días. Yo soy planta de mucha agua, me cuidan mucho, me riegan mucho. Soy planta límite, planta de excesos, que busca ser planta prudente, pero no puede si la riegan tanto, si el sol pega tanto, si la tierra empuja así. Todo me aprieta.
Tal vez sea hora de irme, pero no soy planta nómade, pero podría serlo, aunque todo es más fácil como hoy. Porque quiero hacer muchas cosas, tengo mis proyectos, y sin agua no se puede. Dicen que es mejor que sobre a que falte, pero no sé si estoy tan segura de eso Estánpartiendoelmundoporlamitad, están quemándose las velas, y vos te vas a ir, solo en la habitación. No sé si es tan así, los excesos te demacran, los excesos te asquean, los excesos te generan desinterés. No siempre igual, digo, si es constante... Obvio que siempre hay cosas peores, plantas deshidratadas, plantas secas, siempre hay alguien peor. Pero yo así sufro, y otros no sufren esto, así que se justifica. ¿No?. Ya ni sé de que estaba hablando, no me hagas caso, otro día te cuento mejor. O tal vez me olvide hasta que me vuelva a pasar, quién sabe.

Corrosivo (ruido blanco)

Trémulas tus ganas
de hachar
lo que te corroe

Indecisas,
las manos frías de tu amor

Golpean,
con rabia tu amargura

No duerme,
un murmullo en tu colchón

Se mece,
una oruga en tu balcón


jueves, 27 de noviembre de 2014

Da capo al fine

Hogar, y epicentro de la incomodidad. Ser la nueva, exclusión, alameda, ¿querés ser mi amiga?. Pantallazos, juntar hojas secas, extraños, conocidos, extraños, amigos, extraños, amor, extraño -una astilla en vos-, exigencia, obediencia, catolicismo, esconderse en el baño, el jardín, el misterioso monje, la primavera, divagar, aprender cosas inútiles y cosas no tanto, cariño impregnado en cada pedacito de pintura arrancado gracias a uñas. Y lo otro será tararear alguna retirada un lunes a las siete de la tarde, y recordar lo crecido.
Abrazo, y suelto.

martes, 25 de noviembre de 2014

Ostramar (canción regurgitada)

Vengo de un jardín de horrores,
del museo de los monstruos,
de un pasado amordazado,
amarrado
y estrangulado

Bailando en la poesía ya no me siento más sola,
y luzco heridas radiantes como una gran medalla

Y el volcán debió habernos vomitado encima,
para tener el alma tan endurecida

Víctimas de una antialquimia casi inimaginable,
nos ponemos panza arriba como si fuera algo abominable,
anudan pañuelos para acordarse de sus olvidos,
y se ordeñan el cerebro para hablar con sus amigos

Y el volcán debió habernos vomitado encima,
para tener el alma tan entumecida

Revoltosa en demolición (tedio)

Memé no come carne cruda. Memé te revisa los cajones, no confía en vos. Memé engorda para no poder pasar por la puerta, y por ende, no poder salir a la calle. Memé no es nena ni loca pero hay que mentirle. Memé no entiende que podemos caminar debajo de la lluvia porque todavía no es ácida, que no vivimos en Pakistán y se puede volver en colectivo de día o de noche, que los tatuajes no sólo son automutilación; Memé te deja ir a San Telmo si le decís que vas a Palermo. Memé quiere que le cuentes cosas pero en realidad no quiere saber. Si está enojada, Memé te excluye de su vida lingüísticamente, te saca el parentesco; si tiene miedo, Memé grita hasta que sus palabras te muerdan las orejas sin cicatrizar; si está mal, Memé busca que estés mal. Memé te da plata pero te roba la libertad, Memé se va lejos de su casa porque cree que es la única manera de estar bien, Memé te encuentra las fallas como a un pulóver de fábrica, Memé no puede aceptar que seas lo que ella no es, Memé te ama pero te destruye, Memé se compara, Memé consume ficción informativa para asustarse y ficción televisiva para olvidarse, Memé parece que entiende pero no.

Memé, dejame ser
Memé, yo quiero ser
Memé tedio.

Me hicieron -más allá de lo lindo, porque cosas lindas siempre hay, a pesar de todo- de antidepresivos, de bruxismo, de paranoia, de miedo, de desconfianza, de guitarras quemadas, de platos rotos en el tacho de basura, de coerción, de fracasos vacacionales, de mentira, de piel arrancada, de violencia, de destierro, de insatisfacción. Ya sé que a vos también te hicieron así, no hace falta que me lo digas.

Mi raíz nació torcida, voy a ser un árbol chueco pero con onda.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Diminuta (Rinúscula)

Milonga gris no es nada. No es nada. Todo el tiempo examinando lo tácito con una lupa, a ver si se me corrió la media, a ver si me corrí del guión, en vez de correr. Atando a los monstruos, bañándolos para disimular el olor rancio, pero un monstruo sigue siendo un monstruo, más o menos manso. Y así es como se les va la frescura y les sale caspa seborreica de dale que te dale frotar el cuero cabelludo con violencia. Yo oigo el do, empieza en re y por ahí pasa un si semidisminuido, si no me equivoco. Mi talón de Aquiles son los hombros y el swing. El jazz es insomnio, nerviosismo, anticipación, encrucijada, neurosis, esas teclas me vuelven loca, como el señor del 146 que estaba loco pero no mordía. El jazz es cultura, civilización caníbal, las luces de Nueva York -perdonen la ignorancia, siempre perdón- encandilándote los ojos, somnolencia, pelo erizado, un abejorro, un orgasmo con una prostituta, es nunca haberlo pensado así. El jazz es un animal sofisticado, pero brutal.
Insiste la tortuga en esconderse, insisto en bañar a los monstruos pero ya no me entran en la bañadera y cada vez tienen los colmillos más largos. Deberían inventar monstruos bonsai, que se queden así para siempre, pero no es sano. No, mejor que no los inventen porque es un espanto, ojalá no te des cuenta que en algún momento pensé eso, porque yo debo ser perfecta, grande, intocable y sabia. A los monstruos hay que aceptarlos así como son (no): roñosos (no quiero), repulsivos (basta, no quiero), bestiales (basta, no puedo). Timidez es cobardía y yo soy medio cobarde, quiero cerrar los ojos fuerte fortísimo y abrirlos piano piano. Estás temblando porque yo tiemblo, como un violín desafinado y no lo puedo arreglar. Es irreparable, y no está mal (siempre juicios axiológicos vos, siempre diciendo siempre y nunca, siempre tan binaria), sigo siendo yo, no hay nada que ver acá (basta de disimular, ya estás llorando y no hay nada que hacerle)

Gatito dientes de arroz me mira curioso y empieza a jugar con los cables. Por hoy, ya está.

sábado, 8 de noviembre de 2014

Estado

Sugestión y un fuego en el pecho que yo antes culpaba. Y ahora no lo entiendo, no sé si será esto o será otra cosa, pero así se está bien, a gusto, cómodo. Pasillo de ecos rebotando de oreja a oreja, izquierda-derecha-izquierda, qué hermosura ese piano, qué hermosura esta noche, qué sedosa esa voz. El vecino viendo del televisor gigante, el frío que se unta en la piel, la lejanía que ya no es abismal, mundos que se amigan. Aunque sea pura ficción, porque ¿qué es la vida sino artificio?

martes, 4 de noviembre de 2014

Albores

Se funde en los ojos castaños,
una aureola caramelo,
un idioma de pañuelo

Se funde en los ojos dorados,
un señuelo de morada,
una prosa de alborada

Se funde en las manos diminutas,
una boca que susurra,
una vida que pulula

Se hunde en la boca quisquillosa,
un deseo que se arropa,
un cencerro que se toca,
un museo de racconto,
un paseo por Toronto,
se desboca el alma, loca,
se trastoca lo que toca,
se disuelve el ansia en calma,
se silencia la mañana

domingo, 2 de noviembre de 2014

Comisura desmesura

Hoy se te escapa un amor a borbotones por la boca, casi como rabia. Todos lo pueden ver, inútil es esconderlo. Un amor sin dónde ir, que mana y mana por eso mismo, por inercia, por efervescencia. Y se hace un charco de espuma, una laguna de espuma, y nadás sola buscando a un conocido cuya cara desconocés. Y es así.