lunes, 31 de agosto de 2015

tesoros sin meteoros

Voy a calcar tu sombra
para decorar mi habitación
mientras veo televisión
y cuando suene el despertador
y prenda el velador
no me vas a parecer aterrador
no me vas a aparecer aterrador
es mi tierra cosida a tu brazo
ojalá pudiera coser tu abrazo
pero sombra, no te puedo ni pisar los pies
bailando torpemente
como bailo yo
bailando torpemente
como bailás vos
no podemos hacer la coreografía
no te puedo sacar una radiografía
pero rehago tu silueta en mi ortografía
aunque las letras no dibujen
aunque las letras no te estrujen
aunque las letras no alimenten
aunque las letras no te inventen
sombra, mejor te descoso
no vaya a ser que
termine espantoso

Ser mántico (calcos)

Yo te nombro humano
te nombro hermano
te nombro extraño
te asombro huraño
te aprehendo fulano
te trato mengano

Yo te aplaudo genio
alabo tu ingenio
me asomo a tu misterio
indago tu ceño
explico tu credo
escribo un cuento
interpreto tu gesto

Vos me nombrás
Yo soy nombrada por vos
me nombrás linda
me decís nena
me creés buena
Ellos me nombran
Yo soy nombrada por ellos
me nombran ingenua
me dicen risueña
me creen austera

El lenguaje ordena al mundo
A B C D E
ordena gatos / ordena macramé / ordena platos / ordena suegras / ordena ordinarios / ordena funcionarios / ordena escenas / ordena ideas
¿Y si me salgo del cajón?

jueves, 27 de agosto de 2015

Diarios para Marga II

Hola de nuevo Marga, no pienses que siempre te escribo cuando estoy triste pero me agarró de nuevo el nosequé. Me pasa más que nada cuando me voy a dormir, cuando salgo de clases y me siento hormiguita. Hoy salí pensando que el dibujo del cerebro quemado que hice tapó el corazón que me dibujó B en los apuntes, y ella me dijo "tapaste el corazón con tu cerebro" y yo pensé " y no es la primera vez". Mi respuesta me puso triste. Me puse triste por eso y porque me sentí muy minúsculo para el mundo, pasan demasiadas cosas horribles (sí, ya sé, también hermosas; sí, ya sé, no es nada nuevo; sí, ya sé, soy un postpúber clase media) y me siento culpable por todas, un cómplice asqueroso de no sé qué ente maligno que rodea a la tierra y a la humanidad entera. La cuestión es que salí y me dieron ganas de llorar mucho pero charlando en el camino a casa con T se me pasó; y ahora que es de noche y estoy sin ganas de ponerme a leer me volvió. Me molesta otra cosa de mí, me molesta estar a la defensiva, me molesta emperrarme con las consignas y querer imponerme, me molesta el querer hacer las cosas bien y que me empiecen a dar miedo los otros: ahí me siento en retroceso cada vez que me pasa.
También pienso en la cuestión de la herencia existencialista, viste, me puse a escribir algo pero mucho no me gustó 
"Sos una tortuga
que sostiene al mundo -> a la tierra
silenciosa e impenetrable
vos sabés todas las respuestas 
me sabés contestar
pero no hablamos el mismo idioma
la palabra te excede
tal vez el saber es únicamente mudo
indecible"
Me pareció muy cursi pero igual te lo comparto porque vos ya me margaconocés. Todo es culpa de Sartre que dice que la culpa (en realidad, responsabilidad, pero como fui a un colegio católico yo te hablo de culpa -> siempre justificándome) es nuestra. Cuanto más leo más afectado me siento, más enfermo me siento, me empiezo a autodiagnosticar (y eso que soy agnóstico, ja), después pienso que no es todo para tanto, todos dicen que nada es para tanto, que Just do it, que carpe diem pero todas esas son farsas, después vienen a decir que todo es relativo y se me explota el cerebro y lo dibujo en mis apuntes y tapo el corazón que me dibujaron antes. ¿Entendés? Sí, ya sé que son boludeces, pero tampoco se cómo explicarlas porque no son esto, no son exactamente esto. Y vos ahora me estarías mirando con tu mirada más tierna y te estarías riendo un poco y no me dirías nada y me darías la mano pero no estamos juntos ahora y no te puedo dar la mano y no te puedo ver los ojos. Somos dos boludos, somos seis boludos, somos diez boludos, ¡qué bueno que sabés sumar! me dirías. Hay gente que no tiene Marga, hay gente que sufre más, hay gente, hay gente, hay gente, siempre lo veo pero no lo entiendo, siempre lo veo pero no sé qué pensar entonces me olvido y después lo veo y me acuerdo y me da culpa, todo me da culpa, todo: me da culpa poder. Me da culpa no saber, pero no sé cómo saber, no sé si se puede saber. Entonces uno se come una carrera de seis años, traga chiquicientos libros, y uno cada vez está más lejos de si se puede saber o no. Es que Marga, las palabras son regalo pero también son castigo; es que Marga, las palabras sirven para decir que las palabras no sirven; es que Marga, si no entiendo no sé cómo vivir. Y sin embargo pasan cosas más graves y yo cada vez más lejos de todo en mi intento de acercarme.
Ya ni sé qué escribirte
Gracias Marga

Golosocoloso

Nos queremos
comer el mundo
crudo/
cocido/
frío/
caliente
lo queremos
YA
nos cansamos
de estar acechando
a la presa
noche y día
día y noche
para despertar
famélicos
huesudos /con/
el hambre de mundo /que/
no se va más
ni deglutiendo
mil árboles
cuatromiltrescientos cuadros del Louvre
(o los que haya)
la piedra filosofal
las doce maravillas del mundo
el hambre
no se va
mientras tanto
me como las uñas
para pasar el rato

jueves, 20 de agosto de 2015

No hacen falta estudios exhaustivos de podología para saber que los pies se despiertan siempre y cuando haya amor o terror 

Diarios para Marga

Hoy Marga, estaba pensando en el alquitrán. Pulmones con alquitrán, bichos de mar con alquitrán, siempre tan terrible y tan ciudadano. Esto lo digo por decir, nomás. Marga, yo sé que todavía tenés pretensiones de que todo el mundo te ame y te hagan una estuatua gigante gigante como tu corazón exacerbando tus detalles más bonitos como tus pestañotas noche o tu dedo del pie deforme. Marga yo te quiero y con eso alcanza y sobra ¿no?; supongo que no necesitarás una estuatua para darte cuenta que sos hermosa, dulce y mimosa –disculpame, tengo cinco años cuando me enamoro de vos-. Yo te quiero, mi margamor.
Mejor hablemos de otra cosa, las últimas veces que hablamos de esto te pusiste nerviosa y medio que te angustiaste y no es lindo que vos te sientas mal -residuos culpógenos-. No sé qué decirte pero tengo ganas de escribirte, así que te voy a hablar del clima que es el tema más universal de conversación: igual vos ya sabés lo que te voy a decir porque vivimos en latitudes contiguas, no importa, te digo igual que esta lluvia me enloquece, una semana de lluvia, es como para que a uno le salgan branquias, ja. Hablando de eso, volvió el miedo a las ballenas. El otro día fui al club a nadar y no había nadie porque estaba la calefacción en refacción –hice un verso sin esfuerzo- o algo así que no entendí bien porque no me animé de nuevo a preguntarle al guardavidas que ya me lo había repetido tres veces pero con el gorro de nadar yo no escucho entonces bueno, estaba solo porque el agua estaba fría; vos pensarás qué margavilla estar en una pileta solo, qué mas querés, pero a mi cuando no hay nadie me agarra la fobia de la ballena viste, me senté en la escalerita con las patas de rana puestas y en el fondo de baldosa mojada yo veía cómo se iba acercando la guacha, siempre es una ballena franca austral –bah, a veces también era orca o tiburón o yacaré pero casi siempre es la franca austral, me quedó de museo- y me daba un vértigo que no te puedo explicar… el vértigo que te hablo siempre, la sensación de invasión, de que me van a tragar la pierna, y ahí empecé a pensar en la canción que me cantaste el otro día y el miedo empezó a ceder como una carne fibrosa entre los dientes –la canción me ayudo a masticar el miedo, entonces: de paso te regalo una mefátora- y yo cerré los ojos, me convencí de que era imposible que pasara lo temido, y me largué a nadar más rápido que Phelps –bueh más o menos- hasta llegar al otro lado. Me dio un poquito de vergüenza, porque me imaginé desde afuera así con toda la congoja y pataleando como escapándose de no sé qué fuerza invisible; así pasaron los primeros quince minutos de incertidumbre cetácea hasta que vino otro valiente que no le molestó tener un poco más de frío en invierno y me sentí mejor.
Es también para que sepas que yo también tengo margamiedo. A cosas diferentes, pero margamiedo al fin. Bah, creo que vos tampoco querés que nosequé te trague y te mueras para siempre. No sé, te lo quería contar.
Marga, me voy a trabajar.
Andaremos charlando

Siamo

Me salió un siamés
que dice hola y chau
es muy elegante
no le gusta maullar
pero le gusta pasear
y pregunta qué tal
a las señoras
con o sin delantal
y pregunta qué tul
a las bailarinas
para ir al mayorista
(por Once)
y armarse un bonito disfraz
y logra así
pasar desapercibido
porque a la gente (normal -> siempre relativizando)
le asustan los siameses
y los dentistas
que les martillan la boca
para sacarles las muelas del juicio
(y después estamos todos locos por perder el juicio, ¿entienden? -> es un chiste)
y uno se siente en Pulp Fiction
al ver la sangre saltar (el morbo garpa/como sapo)

En fin / mi siamés no duerme de noche
me cuenta cuentos / me cuenta los lunares
me examina / me describe / me explota
los granitos / me come el postrecito /
mi siamés toca el piano mejor que yo
y canta a capella
una tarantela
de todas formas yo lo quiero
él me dicta lo que espero
él escribe lo que pienso
Hola
chau
miau
qué tal
¿qué tul?

viernes, 14 de agosto de 2015

Cambio de paradigma (ft kuhn 2.0)

Se me rompe
La verdad
Ups
Ups
Ups
Que alguien me ayude
Pasame la cinta scotch
Se me rompe de verdad
Se me rompió
Uy
Uy
Uy
El albañil no la arregla
La gotita tampoco
Mi mamá menos
Nadie sabe
Ay
Ay
Ay
Qué hago
Me deshago
Cómo pienso
Cómo entiendo
No
Lo

Lo
Sa
Bes
Tú?
Que
Mea
Lum
Bre
La
Clari
Dad
Que
Se
A
Brael
Ven
Ta
Nal
Que
Res
Pon
Dan
En
Ja
Pón
Que
Se
Va
Yal
Ven
Ta
Rrón
Que
Me
Den
U
Na
Se
Ñal
Que
Me
Ven
Gan
A
Bus
Car
Buaaaa