sábado, 25 de abril de 2015

Adulterada para siempre la mascota. Adulterado para siempre el deseo. Después la culpa es tuya, todos nos dicen que tenemos que hacer lo que queremos porque sino vamos a reventar. Pero a esta altura todo es soso -todos mis textos son iguales ya-.

lunes, 20 de abril de 2015

Meandros

Algo hay congelado porque el río ya no fluye. Una obstrucción, un nudo. El hilo es tan grande que cuesta mucho desandarlo, desanudarlo, desnudarlo; vamos volviendo pasito a pasito, tropezando en las barrancas porque torpe se hace. Yo quiero el mundo todo para mí, con sus mil voluptuosidades; desde chiquita vengo diciendo "yo puedo". Hoy el tiempo se cercena y tengo principios de astigmatismo: me dicen que el reloj corre sin piernas, no sé si lo creo. Es de capital importancia entender. 
Quiero entender, quiero saber. Es urgente saber, es urgente amar. No me sirven tus tautologías, no me sirven mis patologías. La utilidad se nos ha pegado a la piel como un bicharraco a un auto en movimiento, estamos acostumbrados a promediar los días y calcular calorías. El gato duerme y para mí es admirable. El perro llora de noche y rasguña la puerta, me angustia. Ayer dije una cosa por segunda vez en la vida, es raro recordar estas ocasiones. Cuántas veces habré ya dicho esto.
Mañana a las siete treinta am, los días son una cuestión de mera organización antropoide. A las siete treinta jugando mi rol de ciudadana clase media estudiante de una carrera formal. A las siete treinta jugando mi rol de hija ejemplar un poco descarrilada por ambiciones artísticas. A las siete treinta jugando mi rol de preadulta incierta. A las nueve y cuarto reprimiendo impulsos físicos para resistir una clase como una persona decente -sino nadie iría a la facultad de la manera considerada apropiada-. A las nueve y cuarto escuchando una regurgitación de Freud. Después las neurociencias, y a casa. Tildes en la lista de tareas. Aproximadamente a las trece treinta jugando mi rol de consciente-gourmet. Quince cincuenta mi rol de psicoanalizada lo bastante sana como para realizar tareas pero lo bastante insana como para recordar cosas así de turbias y no saber bien lo que quiere. Diecisiete treinta mi rol de profesora incipiente de piano, tal vez un posterior rol de nieta. Dieciocho treinta rol de alumna de diversa índole, veinte treinta rol de hija, veintitrés treinta quién sabe.
En vacaciones soy un poquito más yo.

viernes, 3 de abril de 2015

R

Hoy me deshabito
en el hábito
y frente a vos
me siento idiota
mi consuelo
es la soledad
hasta volver a ser
yo
de nuevo
si es que alguna vez
así fui
me derrito
entre taquicardias
y almohadas
con un osito bajo el brazo
izquierdo
para no dormir sola
porque le tengo miedo
a la oscuridad
todavía no crecí
todavía no crecí lo suficiente
como para arriesgar
como para jugar
o tal vez es porque
nunca fui al casino
ni al hipódromo
y por eso no sé apostar
me siento poco yo
nada de lo que pueda
decirles va a
cambiar las cosas
y me duele la garganta
me cuesta más hablar
no soy yo la que habla
cuando hablo
es algo lejano
y desinteresado
lo que habla por mí
nada le fascina
nada le importa
nada le apasiona
ya pasaron los excesos
el fango
el desborde
¿cuándo se vuelve a la orilla?
¿es este el mar
o estoy yendo al riachuelo?
me estampo pretextos
todos los días
para no perder la costumbre
me siento poco yo
no sé ya cómo hablarte
no sé ya cómo hablarles
no sé ya qué pienso
no sé cómo llegar
franquear mi puente
hacia los demás
un puente lindo
fuerte
hoy maltrecho
pero en refacción