domingo, 6 de julio de 2014
Estados
Ojos marrones espera una mirada a punto caramelo que la derrita de las pestañas a los pies. Ojos marrones en borcegos se hunde en una noche de julio en el hemisferio sur, con manos que parecen más pequeñitas de lo que son por los guantes verdes que le quedan chicos. Ojos marrones caminando por la calle Armenia aunque sus pensamientos caminen por otro barrio. Ojos marrones taciturna y extraviada en el burbujeo de la gaseosa, en la llama azul de la estufa de pared, en las luces de los autos desde la ventana empañada, como en una foto velada. Ojos marrones fundiéndose en la noche envuelta en un tapado negro y con la nariz fría.
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